Su actuación en el campo de la enseñanza le permitió ocupar un lugar destacado dentro del magisterio santafesino. Formada al lado de la gran educadora Juana Elena Blanco, siguió los pasos que aquella trazara y fue toda su actuación fehaciente demostración de su auténtica vocación de maestra.
Entre sus iniciativas se cuenta la de haber gestionado la implantación del guardapolvo en todas las escuelas de la República, como así también la creación de las Cooperadoras Escolares. En 1915 dejó constituida la primera Sociedad Cooperadora en una modesta escuela de un barrio de Rosario, porque dijo: “poniendo un grano de arena cada uno, evitaremos que muchos niños dejen de concurrir a la escuela por falta de vestidos y útiles”. Estuvo entre quienes organizaron el Iº y IIº Congreso Provincial del Niño.
Fue directora de escuela, inspectora jefe, e inspectora general, y en el desempeño de estas delicadas funciones puso de manifiesto su sentido de la responsabilidad, sus conocimientos que eran muchos y profundos, y sus relevantes condiciones, en suma, de auténtica educadora. Fue una maestra de la escuela laica de Sarmiento.
Su espíritu progresista y su afán de superación la llevaron a crear en 1932, el primer Recreo Infantil de la ciudad*, y obtuvo con el grupo comunal socialista una subvención mensual para su mantenimiento. En la tarea, presidió la Asociación de Recreos Infantiles de Rosario, en cuya comisión directiva actuaron Amadeo BIGNAMI como tesorero, y como vocales Narciso Antonio GNOATTO, y Enrique PÉRSICO BESSANA. (1)
* Fue inaugurado el 30 de octubre, y llevó el nombre de la educacionista argentina Raquel Camaña. Funcionó en Av. Génova 1123, del barrio de Arroyito, y su capacidad fue para atender a cien niños, “que gozarán de los beneficios morales, espirituales y materiales que la entidad ofrece a los que concurran”, señaló La Vanguardia del 24 de octubre, al anunciar su inminente apertura.
En 1945, época difícil para la democracia, alejada ya del magisterio, sintió que debía luchar y se afilió al Partido Socialista. Su actividad en las filas partidarias fue intensa. Llegó a ser miembro de la Junta Ejecutiva de la Federación Socialista Santafesina, como así también candidata a los más altos cargos electivos.
Se convirtió en la figura querida por todos los afiliados, en especial para toda la juventud de esos años de tiranía.
La crisis del Partido la encontró, por razones de salud, un tanto alejada, pero producida la escisión dio un cálido apoyo y fervorosa adhesión al viejo Partido Socialista. No podía ser de otra manera en quién siempre había abrazado las causas justas.
Sara AMAYA de Diosdado falleció el 6 de junio de 1960, en Rosario, a los 79 años de edad: “La Junta Ejecutiva de la Federación Socialista Democrática Santafesina, al tener conocimiento de su fallecimiento, hizo llegar su pésame a los familiares de la extinta, designando a la compañera Lydia BORGONOVO para que en el acto del sepelio despida sus restos”. (2)
(1) La Vanguardia, edición del 30 de octubre de 1932.
(2) Afirmación, edición del 29 de junio de 1960.
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