Inmigrante italiano que con 16 años de edad arribó al puerto de Buenos Aires el 25 de noviembre de 1905, en el Buque Toscana que procedía de Génova, oportunidad en la que declaró ser agricultor (Contadino).
Para Plácido Grela, “Francisco BULZANI fue el primer gestor del movimiento agrario de Alcorta”, quien habría llegado a la localidad en 1906, instalándose como chacarero arrendatario dependiente de la firma Genoud, Benvenutto, Martelli y Cía.* en el campo La Adela, de la Colonia La Sepultura, extenso latifundio entre Alcorta, Bigand y Bombal, cuya dueña era la familia Piombo y Devoto.
* Esta firma operaba en distintas zonas del país. En 1901, el Centro Cosmopolita de Trabajadores de San Pedro denunció “el improcedente temperamento adoptado por el representante de los señores Genoud, Benvenuto, Martelli y Cía., para con los obreros de Ramallo. Dicho Centro se ha unido sólidamente y de común acuerdo con los Centros Obreros de San Nicolás, Villa Constitución, Baradero y Buenos Aires, para no proporcionar ningún trabajador para los galpones de los señores arriba mencionados. ¡Bien por la Solidaridad obrera!”, expresó Tribuna Libre, de Rafaela, en su edición del 3 de octubre de 1901.
Ya en marzo de 1911, por invitación del comerciante de Firmat, Carlos TREVIÑO, asistió a una reunión de la Sociedad Cosmopolita de Agricultores de Firmat – tercera Liga Agraria de la provincia – para regresar pocos días después y llevar consigo gran cantidad de manifiestos, “distribuyéndolos en Alcorta, Bigand y Bombal. Sin duda, Francisco BULZANI fue uno de los pilares fundamentales del imponente edificio agrario santafesino”. (1)
Su chacra comenzó a ser escenario de la lucha agraria en 1912, cuando con el otoño de ese año, los colonos comenzaron a reunirse en ella, habitualmente de noche, para pasar desapercibidos ante los terratenientes y la policía.
“No tardó en divulgarse la noticia referente a un levantamiento de agricultores en el sur de la provincia de Santa Fe. Llegó a oídos de los terratenientes, los cuales se pusieron en campaña y enviaron emisarios suyos para que se entrevistaran con Francisco BULZANI. El propósito era sobornarlo mediante ofrecimientos interesantes. El dirigente agrario, “alma mater” de la tremenda lucha de 1912 … no aceptó jamás empañar su franciscana pobreza con dineros provenientes de las arcas de los poderosos”. (2)
BULZANI fue socialista, maestro de escuela y poseedor de una íntima convicción que ambas condiciones se conjugaban con una incorruptible integridad ética, por lo que “declinó todo ofrecimiento”, y así solía responderles a los mandaderos de la oligarquía: “Los colonos deben ser defendidos como corresponde. Yo los voy a defender de las injusticias de los terratenientes. No es posible que esta situación continúe así por mucho tiempo más. La emancipación de la masa campesina será una realidad o la agricultura argentina se perderá para siempre. Pero esa emancipación, como la de los trabajadores, tendrá que ser obra de ellos mismos. Sé que el problema no se resolverá con una simple rebaja de los arrendamientos; sé que es necesario pedir la rebaja de los fletes ferroviarios, en el transporte de cereales, y abrir caminos de acceso; pero todo eso vendrá después, cuando los agricultores hayamos logrado la liberación económica. Por eso lucho con tanto ahínco”. (3)
La gran asamblea agraria se realizó a las tres de la tarde del martes 25 de junio del ´12, con la presencia de más de dos mil colonos. El primero en hacer uso de la palabra fue BULZANI, que entre otras cosas importantes, dijo: “No hemos podido pagar nuestras deudas, y el comercio, salvo algunas honrosas excepciones, nos niega la libreta. Seguimos ilusionados con una buena cosecha, y ella ha llegado, pero continuamos en la miseria. Apenas si nos alcanza el dinero para pagarle al almacenero que nos viene surtiendo todo el año. Esto no puede continuar así. Tenemos que ponerle punto final a tan triste como temeraria situación, caso contrario, se producirá el éxodo campesino que debemos evitar a cualquier precio. Los propietarios se muestran reacios a considerar nuestras reclamaciones y demandas. Los hemos invitado a la reunión que hemos realizado el 17 de este mes en este mismo lugar y, después de prometer que asistirían, no se les vio ni el polvo. Creen que lo que nosotros pedimos no se ajusta a la realidad. Pero si hoy sonríen por nuestra protesta, pueda que mañana se pongan serios cuando comprendan que la huelga es una realidad …”. (4)
Finalmente e impulsado por el entusiasmo y calor de los asambleístas – a pesar del invernal día gris –, promovió se declarara la huelga en toda la colonia, y por aclamación y en un solo haz aquellos miles de arrendatarios dieron rienda suelta a su voluntad de plantarse definitivamente ante los atropellos de los terratenientes, y El Grito de Alcorta inició la expansión de su onda emancipadora por los pueblos y colonias de toda la pampa.
Siete días después se realizó en Alcorta una nueva manifestación, de la que BULZANI, como presidente del Comité de Huelga, informa a Francesco Netri en estos términos: “Se llevó a cabo la manifestación, a la cual asistieron mayor número de colonos que a las anteriores, y con mayor entusiasmo. Los colonos manifiestan que se reunirán el día 6 en un hotel de esta ciudad. Se han adherido al movimiento los colonos de Carreras, Peyrano, El Socorro, San José de la Esquina, Bigand y otros pueblos que están dispuestos a secundar la huelga. En la asamblea general de hoy acordamos continuar el paro general mientras no accedan los propietarios a los pedidos que hemos formulado. Reina gran entusiasmo y absoluta disciplina”. (5)
El optimismo y las adhesiones al paro general agrario se expandían tanto por la incontenida reacción a la miserable situación que padecían los arrendatarios, como a la labor militante de algunos líderes, en particular de Francisco BULZANI, quien en esa primera semana de julio del ´12 participó de reuniones y asambleas en Bigand, Bombal, Carreras, El Socorro, Santa Teresa, San José de la Esquina y Pergamino, reconociéndose fácilmente la huella que dejaba su prédica, porque “el primer síntoma era la clásica hoja impresa o el manifiesto incendiario y comunicativo” (6). “Convertido en auténtico dirigente agrario, constantemente acosado por la policía y los emisarios a sueldo de los terratenientes” (7), BULZANI fue nervio motor de aquella heroica patriada agraria.
Mas tanta acción y despliegue podía realizarlo tanto por la fuerza y pasión de sus ideales, como por la invalorable colaboración de su infatigable compañera, María Robotti de Bulzani, a quien había conocido en Alcorta cuando cumplió 25 años de edad, y con quien traería 11 hijos al mundo, y a quien le cantó el poeta santafesino José Pedroni, en María de Alcorta.
“Después de haber luchado tanto en defensa de los campesinos, y de haber sido fundador de la Federación Agraria Argentina, fue expulsado por sus dirigentes en momentos de confusionismo ... Se le acusó de militante socialista”, señaló Grela (8), no obstante lo cual y a pesar que algunos autores interesados en no valorar la ayuda mutua que se prestaron el socialismo y el movimiento agrario surgido en aquellas luchas, se debe destacar que en general y salvo casos muy excepcionales, desde siempre hubo buena relación y consideraciones amistosas entre el PS y La Vanguardia por un lado, y la FAA y La Tierra por el otro. Tanto, que entre La Tierra y La Vanguardia se reprodujeron mutuamente sus artículos, recordándose con simpatía sus aniversarios.
Con la expulsión de BULZANI la división interna empezó a desarrollarse en el seno de la Federación Agraria Argentina, perdurando hasta el Iº Congreso realizado en 1913, durante el cual se hizo la fusión de la FAA con la Liga Agraria de Firmat, uno de cuyos representantes en el mismo fue José GHILARDUCCI.
Lo cierto es que a consecuencia de los sucesos mencionados y de otras cuestiones, Francisco BULZANI se ausentó de Alcorta con su familia: “El valiente dirigente sobrellevó una vida de intensos sacrificios. Amargado, no quiso activar más en los organismos agrarios. Murió en Córdoba el 4 de junio de 1948, pobre y olvidado, pero conservando la dignidad y la entereza que lo caracterizó durante toda la vida. Paladín de una gran causa nacional, aún espera que la Federación Agraria Argentina honre su nombre como corresponde. Es una deuda de gratitud” (9) hacia quien “jamás llegó a extraviarlo la ambición ni tampoco se entusiasmó mucho con las posiciones directivas” (10), no obstante lo cual, Antonio Diecidúe, historiador oficial de la FAA, reconoció que con BULZANI “tenemos pendiente una deuda de honor todos los hombres que actuamos en la Federación Agraria Argentina”, y él mismo reconoció que uno de los “colaboradores digno de mención fue el dinámico dirigente de Alcorta, Francisco BULZANI”. (11)
“Mi padre era un hombre muy serio y recto – lo definiría con los años uno de sus hijos varones –, con nosotros hablaba muy poco. Cuando teníamos que ir a trabajar, entraba en la casa, tosía un poquito y todos sabíamos que teníamos que salir detrás de él. Trabajaba en el campo, juntando maíz; a veces también hacía ladrillos”. (12)
Al hablar de a su madre, María Robotti, la recordaría también como “muy seria, pero de una gran bondad. Lo que ella tenía era para todos”. (13)
(1) Grela Plácido, El Grito de Alcorta: Historia de la Rebelión Campesina de 1912, Ed. Tierra Nuestra, Rosario, 1958.
(2) Grela Plácido, El Grito de Alcorta: Historia de la Rebelión Campesina de 1912, Ed. Tierra Nuestra, Rosario, 1958.
(3) Grela Plácido, El Grito de Alcorta: Historia de la Rebelión Campesina de 1912, Ed. Tierra Nuestra, Rosario, 1958.
(4) Grela Plácido, El Grito de Alcorta: Historia de la Rebelión Campesina de 1912, Ed. Tierra Nuestra, Rosario, 1958.
(5) Grela Plácido, El Grito de Alcorta: Historia de la Rebelión Campesina de 1912, Ed. Tierra Nuestra, Rosario, 1958.
(6) Grela Plácido, El Grito de Alcorta: Historia de la Rebelión Campesina de 1912, Ed. Tierra Nuestra, Rosario, 1958.
(7) Grela Plácido, El Grito de Alcorta: Historia de la Rebelión Campesina de 1912, Ed. Tierra Nuestra, Rosario, 1958.
(8) Grela Plácido, El Grito de Alcorta: Historia de la Rebelión Campesina de 1912, Ed. Tierra Nuestra, Rosario, 1958.
(9) Grela Plácido, El Grito de Alcorta: Historia de la Rebelión Campesina de 1912, Ed. Tierra Nuestra, Rosario, 1958.
(10) Grela Plácido, El Grito de Alcorta: Historia de la Rebelión Campesina de 1912, Ed. Tierra Nuestra, Rosario, 1958.
(11) Diecidúe Antonio, Netri, Fundador de la FAA, Ed. FAA, Rosario, 1969.
(12) La Semana, Firmat, edición del 1º de julio de 1997, entrevistando a Valentín Bulzani.
(13) La Semana, Firmat, edición del 1º de julio de 1997, entrevistando a Valentín Bulzani.
|