Hijo del italiano Gilberto Cocciolli, empleado ferroviario en Buenos Aires, Temístocles nació en la ciudad de Santa Fe, el 7 de abril de 1907, radicándose en Reconquista a mediados de la década del 20, donde presentado por Froilan LUDUEÑA (h) se afilió inmediatamente al PS “porque admiraba las ideas de libertad y justicia que promovía el socialismo” (1), reempadronándose en el Partido el 5 de marzo del ´33.
En el segundo semestre del ´29 se casó en Reconquista con la maestra de escuelas Delmira Romero, matrimonio del que nacieron Florentino Aldo, médico psiquiatra, y Dante Augusto, maestro de escuelas.
Cuando recién había arribado a Reconquista, COCCIOLI se empleó en una sastrería, donde aprendió el oficio, para luego instalarse como sastre, oficio en el que, de visita Alfredo L. PALACIOS en Reconquista, ejerció para arreglarle circunstancialmente un traje.
No obstante esa independencia laboral, su inclinación por la lectura lo hizo cambiar de rubro: en la década del ´30 se inició con una venta de diarios, revistas y libros en pleno centro de Reconquista (Gral. Obligado 957), actividad que desarrolló hasta los inicios de la década del ´60.
En esa misma casona, durante años, funcionó el Centro Socialista de Reconquista.
Fue un activo miembro de la Federación de Cooperadoras Escolares, y de la Sociedad Italiana, a la que presidió en 1958, oportunidad en la que la misma cumplió el 75º Aniversario. En la publicación que lo conmemoró, se afirmó de COCCIOLI que es un “elemento útil y calificado cuya labor se desplaza a un campo de inmediatas y mediatas realizaciones que permitirá a la Sociedad Italiana ocupar un escenario total y absoluto: prácticas culturales, educación física, conscripción de socias mujeres y cadetes, seguro mutual, construcción de la hermosa pista, son todas realizaciones que están dentro de la concepción de su espíritu amplio y liberal. Suave y persuasivo; tolerante y respetuoso, conlleva con gran altura sus gestiones”. (2)
“Mi padre era muy anticlerical. En una oportunidad, se cruza en la calle con el cura, con quien ya había discutido acaloradamente en otras oportunidades, quien le dice a mi padre, casi a modo de insulto: - ‘Cuando mueras te vas a ir al infierno’, a lo que papá contestó: - ‘¿Para qué quiero ir al paraíso con lo aburrido que debe ser pasar todo el día rezando?’” (3)
“Mi padre entregó todo al Partido. Era habitual que saliera a recorrer los pueblos del norte santafesino haciendo proselitismo. Por su pasión socialista fue perseguido y hecho preso. En la época del peronismo, a mi hermano y a mí - veinteañeros - nos prohibió hacer política, para evitar que fuéramos víctimas de persecuciones”. (4)
Fue concejal de Reconquista, electo en las elecciones del 9 de octubre del ´38, junto a Benito CARRACEDO, con 528 votos (37%), y asumió en distintas oportunidades ser candidato a legislador provincial – el 8 de mayo del ´49, fue candidato a senador por el Dpto. Gral. Obligado –. Junto a Augusto ITTIG, fue un activo colaborador de Renovación, órgano del Centro Socialista local, que vio la luz el 1º de marzo del ´32 bajo la dirección de Froilán LUDUEÑA, Juan LLANES, y Augusto ITTIG (5), y que se editó hasta mediados de la década del ´40.
La nefasta década infame terminaba con una importante penetración fascista, mientras en el hemisferio norte hacía un año se había desatado la segunda guerra mundial. En ese marco, en 1940 se realizó en Buenos Aires el XXXIIIº Congreso Nacional del PS, en el que COCCIOLI participó en representación del Centro Socialista de Reconquista. A su retorno, se sintió incentivado a escribir sus impresiones de lo vivido en el Congreso, y relacionarlo con las necesidades de crecimiento del socialismo en el interior, afirmando que el mismo “al desarrollar sus sesiones en estos momentos tan críticos para la humanidad entera, constituye sin duda alguna otro motivo relevante y fundamental que prestigia al socialismo argentino. Hace unos días en Reconquista, fueron recordadas elogiosamente las sanas prácticas de los Congresos Socialistas, por el candidato a la vicegobernación de Santa Fe del PDP, José Antelo, que en el acto de la proclamación de la fórmula, las clasificó de ejemplares, diciendo que la democracia está en esos Congresos Socialistas representada en una inteligente y utilizada democracia social. En efecto, son nuestros Congresos partidarios sencillos en la forma, pero en el fondo, son de un contenido profundo, que explican muchas cosas bellas: encuadrar la ciudadanía en el verdadero sentido de la civilización.
En lo que respecta a los afiliados de tierra adentro, que todo lo ignoramos, estas asambleas plenarias nos instruyen grandemente. Ir a los Congresos Socialistas, es concurrir a una escuela de civismo e interesarse de los problemas argentinos, tratando de comprenderlos, con buena voluntad y patriotismo. Los delegados partidarios - no quiero dejar de resaltar - estamos muy conformes de la obra parlamentaria de nuestros representantes en los cuerpos colegiados, en estos tiempos de los negociados escandalosos. El Partido Socialista es la política más clara y honesta de la República Argentina, en opinión del país entero.
Frente a las prácticas honestas y civilizadas del socialismo democrático, prestigiado por los hombres más idóneos y responsables, los afiliados socialistas del interior, reunidos en estas asambleas generales, tenemos la obligación ineludible de hacer grande, muy grande al PS”.
Tras señalar la necesidad de una mayor militancia partidaria, “para captar nuevos afiliados y ganar nuevos simpatizantes”, haciendo crecer al Partido y colocarlo “a la altura de las exigencias y del momento político del país”, COCCIOLI recordó que “no hace quince días, desde Rosario, José TREVIÑO se dirigió con una afectuosa carta a la Juventud de mi Centro Socialista Adolfo Dickmann, diciendo ente otras cosas, que desde Reconquista, tiene que venir el socialismo hacia el sur de la provincia. Modestia aparte; así lo creemos los componentes de la agrupación reconquistense”.
Y luego de destacar la honestidad, humildad y desinteresada entrega de los militantes socialistas, los exhortó a no bajar los brazos y “hacer afiliados continuamente”. (6)
“Siendo niña, pasaba horas y horas en la Biblioteca Socialista con COCCIOLI, quien tenía una gran paciencia para enseñarme lo poco que podía entender. Tanto él como su esposa, fueron personas maravillosas”. (7)
“COCCIOLI era de dedicarle varias horas diarias a la lectura. Casi todos los libros que tenía en su kiosco para la venta, primero los leía, lo que le valía la ‘cargada’ de su hijo (Dante), porque los vendía ‘usados’. Cuando lo visitábamos, siempre tenía un cuento preparado para hacerle leer a la nieta; primero se lo hacía leer, y después hablaban de otras cosas. Tenía un trato amoroso, fue muy bueno; de carácter afable, decía las cosas con tanta suavidad y dulzura, que jamás hería a nadie”. (8)
Ante la división socialista del ´58, y a pesar de su notoria inclinación por las posiciones políticas de uno de los sectores, no acompañó a ninguno y prefirió abandonar la militancia política: “Ese renunciamiento provocó un profundo desagrado en el Dr. ITTIG. Ellos dos eran muy compañeros. Habían compartido décadas de trabajo político, de alegrías y sinsabores, y sobre ambos gravitaban mucho las opiniones de REPETTO y GHIOLDI, sector al que adhirió ITTIG”. (9)
Falleció en Reconquista el 14 de junio de 1973. Desde La Prensa se expresó el “profundo sentimiento de pesar” por su fallecimiento, a quien se lo definió como un ciudadano “de arraigadas ideas democráticas, que contribuyó al progreso de la zona mediante su acción en distintas instituciones locales, de cuyas comisiones directivas fue miembro. Ejerció las tareas de periodismo en el diario Renovación, de la mencionada agrupación política, y como corresponsal suplente de La Prensa en esa ciudad”. (10)
“COCCIOLI fue un hombre muy lúcido, respetable, de una conducta intachable: un ejemplar referente de civilidad, de esos que hacen falta”. (11)
(1) Relatos de Florentino Cocciolli, Morón (Buenos Aires), febrero de 2005.
(2) 75º Aniversario de la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos y Recreativa, Reconquista, 1958.
(3) Relatos de Florentino Cocciolli, Morón (Buenos Aires), febrero de 2005.
(4) Relatos de Florentino Cocciolli, Morón (Buenos Aires), febrero de 2005.
(5) La Vanguardia, edición del 22 de marzo de 1932.
(6) La Vanguardia, edición del 8 de noviembre de 1940.
(7) Relatos de Ernestina Ittig, Berna, marzo de 2005.
(8) Relatos de Irma Salami de Cocciolli, Reconquista, marzo de 2005.
(9) Relatos de Florentino Cocciolli, Morón (Buenos Aires), febrero de 2005.
(10) La Prensa, edición del 24 de junio de 1973.
(11) Relatos de Ernestina Ittig, Berna, marzo de 2005.
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