Hijo de Luciano, y de Gabina Villamea, nació en La Paz (Entre Ríos), el 10 de mayo de 1899.
Tras instalarse en 1905 en Santa Fe, “estudió pintura con los maestros precursores de las bellas artes santafesinas, habiendo alcanzado la satisfacción de ver expuesta una de sus obras en el Salón Nacional” (1). Así, estuvo siempre y desde muy joven, vinculado a las artes plásticas, y fue un verdadero propulsor de las actividades culturales.
Fue asimismo uno de los creadores, y luego Director, del Museo Municipal de Artes Visuales de Santa Fe, “que él concibió como destinado a cubrir una necesidad de la región” (2), y Director asimismo de la Escuela Municipal de Bellas Artes.
En la década del ´40, junto a Amador ALBERTO, Gabriel F. STORNI, y Néstor BLANCO BOERI, integró el Consejo Directivo de la Universidad Obrera de Santa Fe, que funcionó en 25 de Mayo 3762, donde fue Profesor de Dibujo Artístico en su Ateneo de Artes y Ciencias, habiendo sido también uno de los fundadores y directivo de la Asociación Santafesina de Escritores.
Como periodista, en la década del ´30 “ejerció la crítica de artes plásticas en el diario Santa Fe” (3), y fue uno de los fundadores y Director de la Revista Impulso, y de la Revista Norte.
La Revista Impulso vio la luz en agosto de 1934, radicando su administración y redacción en Amenábar 3542, el mismo domicilio donde Antonio COLÓN publicitó su “empresa de pinturas, decoraciones, y papeles pintados modernos”. Su Administrador fue Eduardo Raúl STORNI, y COLÓN su Director Artístico: “Vamos a la lucha, conociendo el medio hostil del presente, y con la esperanza de vencer en el futuro … Contribuiremos de acuerdo a nuestras fuerzas, a fomentar en la masa del pueblo, la curiosidad, el interés por los libros, de manera que cada ciudadano se construya el andamiaje que le sirva para elevar su capacidad mental a un nivel superior”. (4)
Luego de que en 1955 se radicó en Santo Tomé – donde vivió hasta 1977 –, el 29 de septiembre de 1956, fundó y dirigió allí el periódico La Gaceta, que, bajo el lema Defiende la libertad y los intereses del pueblo, en sus “páginas volcó sus inquietudes por la ciudad, donde se radicó con afecto entrañable”. (5)
Desde esas columnas, y después de seis años de actividad, se clausuró una primera época en la que había aparecido quincenalmente, para iniciarse en una segunda, ya como semanario, e impreso en su propia imprenta, lo que trató de volcarse en la editorial titulada Ayer, Hoy y Mañana de La Gaceta: “Mucho era lo que tenía que realizarse y más aún lo ímprobo de la tarea que un hombre con sentido de futuro se propuso llevar a cabo para esa población que merced a su pujanza y fe en el porvenir, se destacaba ya como un centro de indiscutible capacidad industrial, comercial, y también de significativos valores culturales y humanos.
Esa hoja nacida al influjo de la decencia y de la justicia, bien pronto mereció la atención de quienes buscaban solución a sus problemas, o trascendencia a su obra, o comprensión a sus afanes.
Nuevos hombres con nuevas ideas e idénticos principios, se unieron al idealismo primigenio y merced a un trabajo fecundo, inspirado siempre en la defensa de los orígenes esencialmente democráticos y humanísticos, fueron forjando, paso a paso, número a número, una expresión periodística que merced al criterio de sus juicios, a la sustancia de sus opiniones y a la fundamentación de sus críticas, bien pronto trascendió los ámbitos locales, para ganar asidero, no ya en la esfera santotomesina, sino en el seno mismo de los pueblos que encontraban reflejados sus problemas en ella.
El ayer estaba consolidado por la límpida trayectoria seguida. El hoy se llena de orgullo con una empresa que resume en sí todo el idealismo y la fe de otra, pero que vive el presente y confía en el mañana que no ha de ser sólo de ella, porque está segura que ha de incidir decididamente en el prestigio y futuro de Santo Tomé.
La ciudad que propugnó y que resultó motivo de una enconada lucha librada entre hombres con sentido de porvenir y personas apegadas a sus mezquinos intereses particulares, es hoy una realidad. El transcurso de los años dirá quién caminaba por la senda de la verdad y la justicia y quién lo hacía por el sendero oscuro de lo insignificante. Sólo sabemos una cosa: Santo Tomé es ciudad. Lo demás nada importa. Pertenece al pasado.
El mañana se presenta pródigo en proyectos y esperanzas. Nadie puede imaginar lo que sería esa hoja impresa que salió a la calle para pregonar la verdad. Nadie puede predecirlo. Ni quienes están ligados a ella, ni quienes, aún estando lejos, confían en ella. Sólo una cosa se puede adelantar: la fe, el entusiasmo y la dedicación que un puñado de hombres honrados han puesto al servicio de un honrado ideal. Algo se ha conseguido, lo demás pertenece a ese mañana tan preñado de sueños e ilusiones.
Este número de La Gaceta constituye el de transición entre lo que es y lo que será. Queda en manos de la capacidad directiva, del trabajo de sus integrantes, y del apoyo que la ciudadanía le preste, el que ese mañana se vea alumbrado por el sol de la ansiada realidad. A todos ellos le cabe, por igual la responsabilidad del triunfo o del fracaso”. (6)
Desde La Gaceta, COLÓN expresó sus más íntimas fibras de hombre progresista, sereno, constructivo, solidario, y optimista, deseando “que las autoridades o funcionarios públicos demuestren mayor empeño, su buena voluntad y toda su dedicación en mejorar el estado general del pueblo”, al mismo tiempo que afirmó que La Gaceta “siente a su pueblo, ausculta sus necesidades, quiere saber de sus tristezas y alegrías, para llevarle el consuelo, la palabra que alienta, la ayuda oportuna, la crítica constructiva que facilitará la tarea del gobernante sensato y traerá como consecuencia ese algo distinto, esa atmósfera de paz y tranquilidad que tienen los pueblos trabajadores, libres e independientes”. (7)
No obstante su intensa actividad, se dio tiempo para investigar y publicar trabajos biográficos sobre la vida y obra de plásticos santafesinos. Así, en colaboración con Luis Gudiño Kramer, Eduardo R. Storni y Edmundo BLANCO BOERI, escribió Cuatro Artistas del Litoral (Santa Fe, 1945), donde se mostró a Julio Vanzo, Israel Hoffmann, Estrada Bello, y Paganini. Y en colaboración con Eduardo R. Storni, publicó Santa Fe en la Plástica (Ed. Castellvi, Santa Fe, 1954).
A su pluma se deben Una Época de la Pintura Santafesina (Ed. Castelvi, Santa Fe, 1952); Contribución al Estudio de la Plástica Santafesina (Ed. Castellvi, Santa Fe, 1959); Clemente Francisco Puccinelli (acuarelista) (Ed. Colmegna, Santa Fe, 1960); Plásticos del Litoral (Juan de Dios Mena, Matías Molinas, Pedro Logarzo) (Ed. Colmegna, Santa Fe, 1967); y Cuatro Plásticos del Litoral (Paganini, Estrada Bello, Lammertyn, y Jacinto Castillo).
El 7 de junio del ´66, para el Día del Periodista, fue reconocido por Proartel, “como testimonio de permanente adhesión y simpatía a su amigo periodista, que hace posible la comunicación viva de la comunidad”.
El 18 de noviembre del ´74, la Revista Ilustrada Entrerriana de su ciudad natal, le concedió un Testimonio Honorífico “en mérito y reconocimiento por su relevante labor intelectual y valiosa colaboración prestada a la misma, con la publicación en sus páginas de meritorios trabajos literarios varios”.
El 1º de diciembre de 1975, la Asociación Amigos de la Biblioteca Municipal Bernardino Rivadavia, de Santa Fe, le reconoció con un Certificado su colaboración a la misma.
Murió en Santa Fe, el 16 de octubre de 1982. En su nota necrológica, se destacó que “fue una figura querida y respetada en los medios artísticos e intelectuales de nuestro medio”. (8)
En su memoria, una Biblioteca Popular santotomecina lleva su nombre, y en 1984, la Subsecretaría de Cultura, al editar su primer Cuadernos de Cultura de la Provincia de Santa Fe, le publicó Reseña de la Plástica de la Ciudad de Santa Fe, entre 1830 y 1972.
(1) El Litoral, edición del 19 de octubre de 1982.
(2) El Litoral, edición del 19 de octubre de 1982.
(3) Abad de Santillán, Gran Enciclopedia de la Provincia de Santa Fe, Ed. Ediar, Buenos Aires, 1967.
(4) Revista Impulso, Nº 1, agosto de 1939
(5) El Litoral, edición del 19 de octubre de 1982.
(6) La Gaceta, Santo Tomé, edición del 28 de diciembre de 1962.
(7) La Gaceta, Santo Tomé, edición del 28 de diciembre de 1962.
(8) El Litoral, edición del 19 de octubre de 1982.
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