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Archivo - Biografías

Estévez Boero Guillermo Emilio
Militante de
Rosario
CCE
16.377
Foto Nº
PS-0590-S
Día corrección
31-12-2008

Hijo de Emilio Juan Estévez y Victorina Boero, nació en Rosario el 28 de diciembre de 1930, donde cursó sus estudios primarios y secundarios, graduándose como bachiller en 1948.

Su formación en la militancia juvenil

Estudió Abogacía en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional del Litoral, pasando por todos los estadios de la militancia universitaria: fue presidente del Centro de Estudiantes; miembro del Consejo Directivo de la Facultad, y del Consejo Superior de la Universidad; presidente de la Federación Universitaria del Litoral; y presidente de la Federación Universitaria Argentina (FUA), cargo al que llegó el 18 de octubre de 1959, luego de conducir la masiva movilización estudiantil por la educación laica*.

* Fue en 1958, cuando el Presidente Arturo Frondizi decide reglamentar el polémico Art. 28 del Decreto-Ley 6403, habilitando a la iniciativa privada para crear universidades y expedir títulos académicos, que hasta entonces sólo el Estado podía expedir. El movimiento estudiantil se opuso a dicha reglamentación, desarrollando grandes manifestaciones y concentraciones en la Plaza Congreso. Gabriel del Mazo, uno de los forjadores de la Reforma Universitaria, se sumó al gobierno de Frondizi enfrentando al movimiento estudiantil en el conflicto “laica o libre”. Así, en un acto realizado en septiembre de 1958, la FUA hacía pública la carta redactada por el propio ESTÉVEZ BOERO dirigida al Ministro Gabriel del Mazo, en la que decía: “... si tenemos que darlo de baja lo haremos con profundo dolor, porque será un trozo humano de la Reforma que queda en el camino; pero si seguimos contando con un maestro, ocho Universidades Nacionales lo rodearán con una fuerza juvenil que superará en mucho a la de 1918. Si así no fuese, le rogamos que nos devuelva el Manifiesto; miles de manos de todo el país tomarán la bandera que Ud. deja caer. Maestro, cuarenta generaciones lo escuchan”.

Integró la generación de estudiantes universitarios que se formó en los principios sociales y humanistas de la Reforma Universitaria de 1918; fue un lector incansable de los protagonistas de aquella gesta: Gabriel Del Mazo y Deodoro ROCA; de quienes la acompañaron, como Alfredo L. PALACIOS, Julio V. GONZÁLEZ, José INGENIEROS, y Alejandro KORN, entre otros.

Siendo estudiante, fue discípulo de Luis JIMÉNEZ DE ASÚA,  penalista de reconocimiento internacional, redactor de la Constitución Republicana Española, y presidente en el exilio de la República Española, al que consideró su maestro y con quien compartió su formación inicial en el pensamiento social que desarrollara luego en su larga militancia en el socialismo. De él recibió el ejemplo al que referiría en las palabras pronunciadas con motivo de la repatriación de los restos de JIMÉNEZ DE ASÚA a España: “muchas veces las deserciones, las traiciones al ideal nos golpean, pero nos fortalece la vida de aquellos que, como el Maestro, hicieron de la consecuencia con los principios la norma fundamental de su vida”.

Insistía que “las grandes cosas siempre surgen de resaltar y practicar las pequeñas”. Su accionar como dirigente estudiantil estuvo guiado con este pensamiento. Sus compañeros de la universidad lo recuerdan como era frecuente verlo: dirigir con alegría una asamblea estudiantil; ser árbitro en un partido de fútbol o de rugby; conformar una cooperativa de consumo; organizar grandes bailes, que muchas veces él mismo animaba para sostener el comedor universitario; imprimir apuntes para sus compañeros, o pronunciar emotivas palabras en la designación con el título de honoris causa a algún eminente profesor.

Como dirigente estudiantil llegó a conocer la realidad de nuestros hermanos latinoamericanos. En 1955 participó de los cursos de verano de la Universidad de Chile, y luego viajó a Bolivia para conocer la experiencia en el gobierno del Movimiento Nacionalista Revolucionario bajo la presidencia de Víctor Paz Estensoro, y también al Paraguay, para informarse de la realidad de los detenidos por la dictadura de Stroessner.

Practicó la solidaridad latinoamericana frente a la agresión imperialista, actitud solidaria que conservó durante toda su vida, y que le fuera reconocida por los gobiernos de las Repúblicas de Perú y de Chile, con sendas condecoraciones.

La tragedia de la República Española y las consecuencias del Franquismo lo llevaron a trabajar por la libertad de los presos políticos de aquella península. Así, en 1959, acompañó la organización de la Segunda ConferenciaPro amnistía de los presos políticos de España y Portugal, junto a su amigo, el escritor Luis Alberto Quesada.

El constructor político

Cuando dejó la universidad, volcó sus energías en la construcción de un Partido Socialista. La lucha por esa construcción y los esfuerzos por unir la dispersión socialista, lo llevaron a recorrer incansablemente los caminos de la República, formando grupos de estudiantes, de trabajadores, equipos técnicos, y centros de estudios, en los que él mismo participaba en jornadas de interminable militancia.

El proceso no fue sencillo, pero sabía mejor que nadie que la política poco y nada tenía que ver con el facilismo y los privilegios. Su identidad socialista se conjugaba con un sentido práctico que nunca derivó en el oportunismo. Como lo expresara en sus años de estudiante: “se marcha, no se llega”, queriendo significar que lo que interesa es la buena dirección en el rumbo de la vida y no el afán por el resultado inmediato.

Reivindicó el ejemplo de vida austera de Juan B. JUSTO; trabajó incansablemente junto a la juventud - con sus dotes de maestro y su carisma para convocar - contagiando su alegría, confiando plenamente en la capacidad creadora de los jóvenes, llamando a estudiar para proponer, construir y realizar las soluciones que nuestro país necesita. Siempre con preguntas, muchas veces con respuestas.

Hombre de pensamiento y acción, supo articular su formación con un accionar militante, que cristalizó en una práctica de construcción política permanente: en 1953 fundó Acción Socialista junto a Dardo CÚNEO y otros socialistas. A principios de 1960, fundó desde la militancia estudiantil el Movimiento Nacional Reformista (MNR), actual expresión universitaria del Socialismo; hacia finales de esa década, fundó el Movimiento de Acción Popular Argentino (MAPA), que confluyó en 1972 junto a otras fuerzas en la constitución del Partido Socialista Popular (PSP).

En 1981 participó en la creación de la Mesa de la Unidad Socialista, presidida por Alicia MOREAU, y cuya vicepresidencia la ejercieron ESTEVEZ BOERO en representación del PSP, y Francisco PASSINI, por el PSD, siendo los artífices de la Alianza Unidad Socialista constituida en 1985, y que confluyó en la unificación de ambos Partidos, el 14 de septiembre de 2002, en el actual Partido Socialista.

Como Secretario General y, luego, como Responsable del Departamento de Relaciones Internacionales del PSP, desempeñó una activa participación en el ámbito de la Internacional Socialista, de la que el Partido Socialista es miembro pleno, siguiendo desde allí los debates acerca de los grandes temas del socialismo y de la política internacional protagonizados por líderes como Willy BRANDT, Francois MITTERRAND, Shimón PERES, Felipe GONZÁLEZ, y Massimo D’ALEMA, entre otros.

En 1983 asumió la responsabilidad de ser candidato a Presidente de la Nación por el PSP, y en las elecciones de 1989, por la Unidad Socialista.

Preocupado por el futuro de la democracia en nuestro país, recordaba que “emergimos de la última etapa de la crisis – que se exteriorizó con toda su fuerza en la dictadura instaurada en 1976 –, sin tener conciencia de su dimensión y profundidad y creyendo que el simple imperio del Estado de Derecho iba a reordenar el panorama económico y social del país. Sin embargo, esta crisis tendrá aspectos más profundos y graves por su permanencia, afectando la legitimidad del gobierno, pero no de un gobierno determinado ni de un partido o presidente en particular, sino la del sistema institucional argentino. Existe un divorcio cada vez más profundo entre el consenso político y el social. Cada vez es más grande la diferencia entre lo que el pueblo vota y lo que luego se hace, lo cual trae una falta de credibilidad en el sistema y reduce la participación institucional”.

Entre 1985 y 1987, integró - junto a otras personalidades políticas e intelectuales - el Consejo para la Consolidación de la Democracia, organismo al que se le encomendó el estudio de la posible reforma de la Constitución Nacional, emitiendo un estudio preliminar sobre la conveniencia, oportunidad, alcances y temario de la misma.

En 1987 y 1995 fue candidato a Gobernador de la Provincia, y en 1987 y por la Unidad Socialista, fue electo Diputado de la Nación en representación de Santa Fe, siendo reelecto en 1991, 1995 y 1999. Con él, volvió el socialismo al Congreso de la Nación después de 25 años de ausencia.

Se destacó en su labor parlamentaria por su trabajo en las Comisiones de Relaciones Exteriores, Mercosur, Legislación del Trabajo, y Salud Pública, así como en la Comisión Argentino-Chilena, integrando el grupo de trabajo de legisladores argentinos que diseñó una alternativa al trazado limítrofe con Chile en la zona de los Hielos Continentales, y participó en las conversaciones con Gran Bretaña sobre la cuestión de Malvinas.

Entre sus principales proyectos se destacan la propuesta de creación del Consejo Económico, Social y Político; la Ley de Medicamentos; la creación del Comité de Salud, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo; el régimen legal de las Universidades Nacionales; la Ley Federal de Pesca; la Ley de la Juventud; la de Hospitales y Otros Servicios Públicos de Salud; la Ley de Investigación Biomédica; la de Prestaciones Básicas en Rehabilitación Integral para Discapacitados; la Ley de regulación de los sondeos de opinión; la modificación de la Ley de feriados; el control de armas convencionales en América Latina; y la Ley de reglamentación constitucional de los derechos de los aborígenes.

El Convencional Constituyente

En 1994 fue electo Convencional Constituyente por Santa Fe para la Reforma de la Constitución Nacional, en la que desempeñó una destacada labor tanto por la cantidad de proyectos presentados como por la profundidad de su participación en los debates.

Fue en el histórico Paraninfo de sus recuerdos juveniles, donde pudo exteriorizar sus reflexiones sobre estos temas y, en particular, sobre el derecho a réplica, la procreación responsable, la alternancia en el mandato presidencial, el alcance de los tratados internacionales, etc.

Observó y participó en la reforma del Reglamento de la Convención y del Núcleo de Coincidencias Básicas. Entre sus iniciativas más destacadas se pueden mencionar: la Defensa de los Derechos del Usuario y del Consumidor; la Autonomía Municipal; nuevas formas de Democracia Participativa; Sistema Electoral, y defensa del Medio Ambiente. 

Entre sus conceptos más recordados, destacamos aquel que dimensionaba la voluntad socialista de trascender la coyuntura y pensar y actuar en grande: “En cada oportunidad, recuperada la vigencia del orden institucional, los socialistas hemos planteado que lo que procedía era la convocatoria a una constituyente para una reforma total de nuestra Constitución. Pero una reforma constitucional por consenso, donde hubiese un acuerdo generalizado que permitiese poner en funcionamiento las instituciones. Esta pretensión no es un invento argentino o socialista: es lo que sucedió en Italia en el ´48; es el Pacto de la Moncloa, en la España posfranquista de fines de los ´70. En ambos ejemplos, todos los sectores se sentaron a la mesa del acuerdo nacional para consensuar una constitución que pusiere en marcha a su país. Esta es la propuesta permanente del socialismo. Lamentablemente esta ponencia siempre fue desconocida …”

“Estamos debiéndole a nuestra sociedad una reforma total de la Constitución, que no se concrete en aspectos coyunturales sino que sirva para crear mecanismos de participación y de descentralización, para posibilitar la recreación de la Nación Argentina, esta vez de abajo hacia arriba, porque un Estado vacío de participación y de coincidencias, jamás puede ser representativo del interés nacional ni de los valores históricos y culturales que conforman la identidad de una nación”.

El constructor de vida y ejemplos

Siempre difundió las virtudes del arte como elemento de civilización, educación y cultura. Tenía un claro sentido de lo bello y una sensibilidad que le permitió disfrutar de la música, la pintura, la escultura, y de toda  manifestación artística.

Lector incansable, frecuentemente repetía la frase del autor chino, Lu Sin: “Mientras viva, estudiaré”. Eterno reivindicador de los libros clásicos, sostenía que hay que leer preferentemente lo que la humanidad, a través de los siglos, supo privilegiar. Los jóvenes que se formaron con su enseñanza, conservan en sus bibliotecas las obras clásicas de autores del pensamiento universal y nacional, que muchas veces él mismo se encargaba de comprar tras buscarlas en antiguas librerías.

Conocedor de las costumbres del campo argentino por su vivencia personal como productor agropecuario, cultivó sus tradiciones y el sentimiento por la naturaleza. Su indignación ante la agresión por la tala de árboles lo llevó a presentar proyectos en los que expresó: “En nuestro país, los más variados y degradantes objetivos tienen entidad como para talar o amputar árboles, no importa la especie o su edad. Un cartel de propaganda, un ‘shopping center’, un ‘hotel cinco estrellas’, etc., son testimonios culturales todos de la moderna sociedad de consumo que tienen virtualidad como para destruir lo que el trabajo del hombre en laboriosa faena, y la naturaleza en largo tiempo, hicieron”.

De su sagaz observación de la naturaleza y de su convivencia con aquellos que trabajan la tierra, extrajo un anecdotario de ejemplos y vivencias con las que ilustraba sus charlas. En ese camino, fue un admirador y difusor de la obra de Guillermo Enrique Hudson, cuyo solar en los 25 ombúes solía visitar, al igual que el Belén natal de Luis Franco, o el casco de Pinas, donde viviera Lisandro de la Torre.

Fue un defensor de la democracia, que trabajó para su perfeccionamiento, considerando que no había democracia sin valores, sin justicia, igualdad y solidaridad. Alertó contra el relativismo de los valores porque, según sostenía, “lo relativo termina transformándose en el valor mismo”. Frente a la degradación que hoy vivimos, señaló: “Los años de manipulación institucional, de ilícitos y de frivolidades del poder en esta era, desnudan una realidad corrupta e inmoral que debemos revertir, y una generalizada tolerancia a la ausencia de reglas, que debemos restablecer”.

Preocupado por las consecuencias económicas y sociales del modelo neoliberal aplicado en nuestro país en la década del ´90, lo que consideró un problema para la existencia de la democracia y la gobernabilidad, sostuvo la necesidad de un amplio consenso social y político para superar la crisis de legitimidad y la falta de representatividad de las instituciones políticas.

Su último mensaje

A pesar de su salud resentida, sus pasiones no se acallaron, y acudió a apoyar con su presencia y su mensaje - el último - a los jóvenes socialistas reunidos en el campamento de Amaicha del Valle (Tucumán), y desde ahí viajó a Santiago para celebrar la victoria de su amigo Ricardo LAGOS, electo presidente de Chile.

Falleció el 3 de febrero de 2000, siendo despedido no sólo por todas las rosas rojas que supo cosechar, sino por infinidad de personas que concurrieron a rendir homenaje a un hombre capaz y comprometido con la Argentina de su tiempo, arquitecto del socialismo en nuestro país, y gran maestro en el señalamiento de nuevos y mejores horizontes para la juventud.

Fue el más trascendente socialista santafesino del siglo XX: “Hereden lo grande para poder construir. Miren hacia arriba que en la cumbre está la Nación; si cruzamos las cumbres para poder ser independientes en América Latina, no volvamos hacia atrás. No estemos jerarquizando lo que nos separa: desarrollemos las coincidencias, lo que nos une. Esta es nuestra fuerza, asumámosla; sumemos toda la energía porque necesitamos absolutamente todo y mucho más para poder construir el futuro que le está faltando a nuestra Nación”.


Palabras del Senador Nacional Rubén GIUSTINIANI en el Homenaje a Guillermo ESTEVEZ BOERO en el VIº aniversario de su fallecimiento

En primer lugar quiero saludar la importancia de que todos los años nos reunamos a hacer una reflexión acerca de la vida, del pensamiento; del ejemplo de Guillermo ESTÉVEZ BOERO. Por eso quiero en primer lugar rescatar el esfuerzo de organización de la Fundación, en nombre de Inés y del Partido, en nombre del compañero Hermes BINNER, y saludar la presencia de lo que siempre convocaba Guillermo: de muchos militantes, de muchas compañeras y compañeros de aquí de Rosario, de distintos lugares del País, de distintas generaciones y hay muchos amigos que sin ser socialistas compartieron toda la trayectoria de lucha de Guillermo ESTÉVEZ BOERO; veo amigos del Radicalismo, del Justicialismo, de la Democracia Progresista, del ARI, dirigentes Sindicales, Organizaciones Sociales, Eso era Guillermo ESTÉVEZ BOERO, esa fue toda su vida, su gran lucha. Y Guillermo no necesita interpretación: fue tan clara su vida, su práctica y su mensaje expresado en todos sus discursos, en tantos actos partidarios, en la Cámara de Diputados, párrafos que recién nos traía Hermes, recuerdos de anécdotas, de estas reuniones, también cada uno de nosotros tenemos personalmente en cada uno de los tiempos, el privilegio que nos tocó de compartir con Guillermo ESTÉVEZ BOERO como recién traía a la mesa Rogelio Alaniz, a quien le agradecemos que como periodista, con afecto nos haya dirigido esas bellas palabras.

La reflexión en cada momento, en cada una de estas fechas, es importante, decía Jorge Arrate, un chileno y amigo de Guillermo, en un libro que se llama Memoria de la Izquierda Chilena “el olvido es una forma de deshumanizar y tecnificar la política, de mecanizar la política” y que “hacia el futuro apropiarse de la herencia de lo mejor del pasado no es algo que asegure ningún testamento”. Sigue citando a un cientista social que dice: “Hemos visto las dificultades de elaborar horizontes de futuro, pero existe otro camino, el trabajo de la memoria tanto en la vida individual como en lo social. El pasado delimita el futuro, el pasado ha sido una opción permanente, de opciones se eligieron algunas y se descartaron otras, a partir de un pasado determinado. No cualquier camino está abierto, la memoria ofrece un filtro para procesar los futuros posibles. En definitiva la elaboración de una memoria histórica y de unos horizontes de futuro parecen ser un mismo trabajo”.

Creo que esto tiene una gran actualidad en la recordación porque une la recordación con esa práctica que llevo adelante Guillermo por el camino presente y el camino futuro y esa pregunta de todos los tiempos a lo largo de la historia  que se hicieron los Socialistas, de qué hacer, adquiere una dimensión concreta entonces, en esa valoración del pasado para decir de dónde venimos, qué supimos construir, adónde estamos pisando hoy en este presente y hacia dónde vamos.

Este primer hecho singular, no cada 3 de Febrero, no cada aniversario de Guillermo sino que sus enseñanzas son permanentes, son actuales y tienen total vigencia. Qué lindo sería tenerlo a Guillermo para reflexionar junto con nosotros en este momento, tiempos en América Latina, vivimos tiempos interesantes que van marcando un punto de inflexión; están pasando cosas nuevas que hay que saberlas interpretar en su justa dimensión, cosas que ya avizoraba Guillermo, están pasando en América Latina y están pasando en el mundo.

Europa tiene muy poco para ofrecer, las novedades que en el siglo pasado venían desde la Europa, donde se construían los movimientos sociales que devinieron en Partidos Socialistas, que cinco décadas después gobiernos laboristas, socialistas y social-demócratas, plasmaron en Estados de Bienestar, hoy es la Europa de la opulencia que se debate en ver como usa la mano de obra de los migrantes si no se transforma en un continente viejo y sin ninguna perspectiva de futuro, y como levanta los tejidos de Ceuta y Melilla para que se estrellen los africanos que van  en busca de un destino mejor. Nada tienen para ofrecer más que guerra los Estados Unidos con los Republicanos, que hoy ofrecen al mundo sólo un imperialismo en decadencia, yendo al tercer mundo a ocuparlo por la fuerza para quedarse con el gas en Afganistán, con el petróleo en Irak, buscando terroristas inexistentes en esos lugares, para con “bombas inteligentes” matar niños y ancianos inocentes. Este es el momento del mundo de la guerra, que demuestra esa decadencia moral de nuestro tiempo.

Pero en América Latina están pasando cosas interesantes, los pueblos a través de la expresión de la soberanía popular están dando novedades, novedades que se expresan en que por primera vez en la historia un Presidente de Bolivia generó la expectativa en distintos lugares del mundo, en Francia, China, en España, fue recibido por los Presidentes más importantes. Qué pasa que un indio socialista da su mensaje desde Tiahuanacu hacia América Latina y hacia toda Bolivia, cuánto nos recuerda esto, cuántas cosas que le escuchamos decir a Guillermo, que hoy están pasando en el como sur de América Latina. Que un tornero metalúrgico, sindicalista de izquierda, encabece los destinos de la principal potencia de América Latina, Brasil, con sus problemas con sus dificultades, pero como pasa en Uruguay donde un médico Socialista encarnando una fuerza también progresista rompe el circulo histórico del “tómala vos dámela a mí” de la clase política de colorados y de blancos, para iniciar un gobierno progresista en Uruguay. También en Chile, donde una mujer, hay mucho conservadurismo social en Chile, una mujer socialista, agnóstica, llega a encabezar hoy los destinos de Chile.

Es decir que en América Latina los pueblos están marcando una realidad diferente, se apura la derecha que rápidamente ha salido a interpretar los procesos, por eso decía que lindo sería tenerlo a Guillermo en estos momentos. Hay artículos en los diarios todos los días, la derecha dice: no tiene nada que ver Chávez con Lula, no tiene nada que ver Evo Morales con Bachellet. Está bien, por supuesto que hay diferencias, cómo no van a tener diferencias si son construcciones políticas diferentes, de realidades diferentes, de frentes políticos articulados con realidades históricas diferentes, pero saben cuál es el punto de unión de todos estos procesos. Inclusive en la realidad política Argentina, que el asco de las sociedades se expresa con una contundencia después de dos décadas de neoliberalismo en donde la política, los políticos, los partidos políticos en democracia a través de sus gobiernos demostraron que no pudieron, no supieron; sobre todo no quisieron mejorar las condiciones de vida de la gente.

Por eso se abre una etapa interesante, nueva, donde parece que hay mitos que se caen, hoy es fácil denostar al neoliberalismo, está casi de moda, nosotros lo hacíamos en minoría con Guillermo como Diputado Nacional y con Alfredo Bravo a partir del ´89/´90/´91, cuando fue la llamada “Reforma del Estado” donde se privatizó todo en Argentina. Cuantas voces se levantaron contra la privatización del petróleo? La del socialismo estaba ahí en soledad, con muy poquitas otras voces en una confrontación contra un modelo que se imponía con los dictados del Consenso de Washington, en minoría. Bienvenido que hoy seamos mayoría quienes estamos contra aquel Consenso de Washington, contra los organismos de crédito internacionales. Cuantas veces desgargantado en la cámara de diputados Guillermo planteó la cuestión de la usura internacional del Fondo Monetario Internacional, eran antiguas esas palabras, eran antiguas esas posturas, lo moderno era estar con los tiempos que venían y los tiempos que venían eran la privatización, la apertura, la desregulación era entregar nuestras riquezas naturales.

Hoy vemos que Repsol, cuando Evo Morales dice vamos a privatizar el petróleo no le declara ninguna guerra, parece que se toma como natural, porque las relaciones de fuerza han cambiado, las condiciones objetivas y el grado de concientización de los pueblos por todo lo que han padecido en América Latina la región mas desigual del planeta, con todo el hambre, la miseria, la desocupación y la marginalidad a que ha llevado la aplicación de las políticas neoliberales han cambiado.

Esta cuestión fundamental es la que encarna este nuevo tiempo, nuevo tiempo de la participación de los pueblos que Guillermo siempre vio más lejos, y tanto más lejos que la soledad de su inteligencia lo hizo sentirse solo entre muchos de sus contemporáneos, pero gigantescamente vivo en los futuros que son presentes a medida que el tiempo pasa.

Y el avizoró que las mayorías nacionales derrotan al elitismo, todo estos momentos que estamos viviendo aquí en América Latina son momentos que él los planteaba, la cuestión del MERCOSUR debe ser un eje fundamental de las fuerzas progresistas en la República Argentina, y aquí quería traer la primera cuestión que quería rescatar esta noche de Guillermo, aprovechando la densidad y la importancia de las participaciones y los conceptos que recién vertieron tanto Hermes como Rogelio y poder sintetizar en dos aspectos este homenaje. El primero: él siempre hablaba desde un Socialismo responsable, habló siempre de la responsabilidad porque creía que en un Socialismo posible, un Socialismo real, un Socialismo atado, inserto en las mayorías nacionales, y además un Socialismo que diera respuestas a las necesidades del País.

Desde ese Socialismo responsable, Guillermo dejó un hecho fundamental en el país, su gran obra. Yo comparto lo que dice MITTERAND en el libro Memoria a dos voces, un reportaje que le hace el periodista Eli Wiesel y dice MITTERAND que un hombre de Estado, más que él mismo es fundamentalmente las cosas concretas que dejó. Ese es un punto de partida para analizar a Guillermo, junto con todo lo otro maravilloso de quienes compartimos sus horas, muchos días, sus reflexiones en público, en privado y Guillermo dejó una gran cuestión, como hombre de Estado con el concepto de la paz de la unidad latinoamericana que fue cerrar el último diferendo limítrofe con Chile.

Por qué traigo a colación el último diferendo limítrofe con Chile, fueron momentos muy difíciles, el momento de mayor  hegemonía Menemista, venían por todo, donde Menem quería sacar este diferendo como un hecho político como bandera de él. Era muy difícil ese debate de los Hielos Continentales.

Gran reserva de agua dulce, era una poligonal que si se corría un metro para el otro lado generaba una movilización como había aquellos momentos en toda Santa Cruz, donde un legítimo reclamo popular planteaba nuestro derecho sobre el de los Chilenos. Esta referencia es importante porque hoy tenemos el tema de las “papeleras”. Guillermo en aquel momento representando al FREPASO en una comisión de tres Diputados Argentinos (uno era Guillermo) y tres Chilenos, después de un trabajo de mucho tiempo donde nadie corría a contarle a los periodistas, la idea fuerza que había traído para que saliera publicado en los diarios y se echara por la borda todos los avances, después de mucho tiempo se logró cerrar ese diferendo. Hoy no tenemos ningún problema limítrofe con Chile, hoy cuando vemos a Chile con problemas limítrofes con, Bolivia y Perú, vemos que no era una exageración aquello, era dejar una mecha encendida con dinamita.

Entonces sobre todo quienes tenemos la profunda tranquilidad moral y política de ser desde siempre los defensores del medio ambiente convocar a un diálogo con los hermanos del Uruguay, no puede ser que no exista diálogo con los hermanos del Uruguay, no puede ser que no exista dialogo entre las fuerzas sociales, que debería haberlo entre la Asamblea Ambiental y el PIT-CNT. Un diálogo  político como el que se construyó con Chile donde la Diplomacia Parlamentaria pudo cerrar ese problema y lo puede hacer en esta oportunidad, por eso estamos planteando que exista una iniciativa con el gobierno que recuerden esto, que fueron protagonistas de esta cuestión muchos de ellos, y que tiren la mano hacia la otra orilla. Y hay que sentarse a discutir, cada uno con sus verdades con sus reclamos legítimos, pero profundizar una herida como hoy está planteada es muy peligroso, porque es debilitar el MERCOSUR, es muy peligroso porque se debilita este diálogo positivo de América Latina, este diálogo positivo de Venezuela, Brasil, Argentina, Bolivia.

Hay que tener la claridad política para no estar con las encuestas, Guillermo nos enseñó eso, no definen la política las encuestas, a la política la marca una convicción, la política la marca una línea programática y a la política la marca lo que se piensa que es correcto, lo otro es populismo y siempre tuvimos una resistencia absoluta a abordar los caminos del populismo.

Guillermo ESTÉVEZ BOERO imprimió su nombre junto a los más grandes; de eso no queda ninguna duda, y dentro de los socialistas como Juan B. JUSTO, Alfredo PALACIOS, Alicia MOREAU, Alejandro KORN, José INGENIEROS, Mario BRAVO o Nicolás REPETTO.  Tenemos a veces la tendencia de verlo más cerca de uno, de otro, por su obra, por su pensamiento y por su acción, y lo hemos rescatado infinidad de veces en lo que ha sido su pensamiento argentino y toda su gigantesca obra como legislador, entones lo vemos cerca de PALACIOS.

Hemos rescatado su viva energía militante universitaria que cuestionaba siempre la modorra burocrática y proclamaba el entusiasmo y ahí lo vemos cerca de José Ingenieros. Y toda su filosofía de lo nacional que él buceo permanentemente con toda esa búsqueda como decía Rogelio, del Socialismo a lo Nacional y desde lo Nacional al Socialismo y ahí lo podemos ver cerca de Alejandro KORN. Yo lo veo muy cerca de Juan B. JUSTO.

Porque el segundo aspecto que yo quería rescatar esta noche es la del constructor, por que si existe hoy un Partido Socialista en la República Argentina, en mucho se lo debemos a Guillermo ESTÉVEZ BOERO, y ahí lo vemos cerca de JUSTO.

Juan B. JUSTO destinó 30 años a la construcción del Partido Socialista. Fueron otros tiempos, fines del siglo XIX, una clase trabajadora la mayoría de obreros extranjeros que venían con las prácticas sindicales, que venían con la organización en el hombro y demandaban un Partido Socialista, mucho fue lo de Justo, ordenar, organizar, pero visto en el tiempo también el Socialismo en la Argentina apareció 30 años antes que el Socialismo en Chile, fuimos uno de los primeros países donde se desarrolló el Socialismo en nuestras costas y eso se lo debemos a esa tarea gigantesca de Juan B. JUSTO, a esa tarea preclara, a esa tarea teórica, fundamentalmente a esa tarea militante de comprensión y de unidad de cómo se construía una organización política.

Y Guillermo fue lo mismo, 30 años de militancia, sus mejores y mayores esfuerzos y su máxima dedicación fue la construcción de un partido político, fue a la construcción de una organización. Claro que con tiempos diferentes, porque eran las décadas de los 60 y de los 70 de una gran actividad política, social, militante, de participación de masas, pero en donde el fraccionamiento la división y la desaparición del socialismo en la Republica Argentina requerían de una gigantesca tarea de construcción.

Fue Guillermo con otros compañeros que hoy todavía nos acompañan, otros no como el querido y recordado compañero Ernesto JAIMOVICH, quienes tuvieron la claridad de iniciar aquella tarea.

La inteligencia de Guillermo siempre tuvo el ancla de su gran militancia. Guillermo ESTÉVEZ BOERO nunca diletó, Guillermo siempre habló a los jóvenes, siempre su preocupación por el sujeto social, que hoy vuelve a ponerse de moda en los teóricos de izquierda en el mundo, el militante como sujeto social, el militante donde la clase trabajadora es minoría, no es mayoría como con la revolución industrial, como con los grandes sindicatos que confluían en la construcción del Partido Socialista, en el partido de Izquierda. Hoy el sujeto social está en debate, hoy se plantea desde muchos aspectos el militante, porque el militante es el militante social, es el trabajador en relación de dependencia, pero también es el desocupado. ¿Que categoría tiene el desocupado dentro las teoría clásica del socialismo?

Los jóvenes, estudiantes, jubilados, quienes participan en las organizaciones sociales que antes hablaba Hermes.

Entonces este es un tema fundamental y Guillermo lo abordó desde una épica, porque había que hacer todo desde cero, había que, como decía Aníbal Ponce, “limpiar las explanadas, para construir el edificio”. Y arrancó así, arrancamos los compañeros que lo acompañaron en aquel momento, con una gran mística. Hay momentos de la historia donde la épica tiene sus correlatos, que también lo tiene en la política criolla, Schiller, por ejemplo hizo de los bandidos la épica y Espronceda hizo la épica de los piratas, Víctor Hugo hizo la épica de los seres deformes, cada una de estas categorías podemos darle una aplicación de política criolla quizás a lo largo de los tiempos. Guillermo hizo la épica del militante porque fue el que más militó, a pesar de ser el que más veía, su inteligencia era brillante y singular y de todos nosotros era siempre el ejemplo del que más militó. Fue la convicción dedicación militante todo lo podía.

En estos momentos donde se viven tiempos de transición en nuestro país, transición de dónde a dónde? de una realidad, de catástrofe producida por el fracaso de un gobierno que debió haber hecho lo que no hizo y terminó con el “que se vayan todos”.

De una transición en la búsqueda de una alternativa necesaria para el país, una alternativa programática de centro izquierda, alternativa que se construya día a día, con una gran amplitud, siempre los socialistas acompañaremos los planteos de la necesidad de la construcción de frentes amplios, no solamente políticos sino también sociales, donde lo programático sea lo que nutra permanentemente a esa herramienta para la construcción en nuestro país.

Guillermo preparó el terreno, y preparó el terreno porque hablando de la realidad nos enseñó con KAUSTY, que no se puede crear a voluntad de la relaciones históricas y que de acuerdo con ellas tenemos que elaborar nuestra táctica, nos enseñó con Justo que no hay que buscar las causas últimas de las transformaciones sociales y de las transformaciones políticas en las cabezas de los hombres sino en las transformaciones del modo de producción y de cambio. Y él mismo nos decía que la humanidad no se plantea, sino los problemas que ella pueda resolver, pues mirando de más cerca se descubrirá siempre que el problema mismo se presenta cuando las condiciones materiales para resolverlo existen o al menos están a punto de aparecer.

Porque Guillermo entendió que era más importante “el sentido de la marcha que el ritmo de la marcha” su obra gigantesca está sólida en el tiempo. Siempre uno tiene en estos momentos la tentación de los balances y, cuanto hemos avanzado, si hemos avanzado o si hemos retrocedido, o si hemos avanzado lo suficiente y no pudimos avanzar todo lo que quisiéramos. Sería bueno hacer esas reflexiones con Guillermo porque seguramente hubiera sido el más duro de la autocrítica, el más duro para decir todas las cuestiones en las cuales no hemos hecho lo suficiente para que el Socialismo pueda ser una alternativa de cambio en la República Argentina y siempre con razón.

Y cuando uno mira hacia atrás vemos al Partido universitario en los 60, vemos al Partido ya nacional en los 70, vemos en los 80 con la democracia, después de toda esa militancia de Guillermo recorriendo a lo largo y a lo ancho del país llegando a las reuniones clandestinas que se hacían de las Federaciones, de los Centros o de nuestras agrupaciones, para dar aliento y sentar un punto de referencia fundamental. Con la democracia vinieron Casilda y Las Parejas, con la democracia llegamos con ESTÉVEZ BOERO en 1987, parecía haber conquistado la colina a la Cámara de Diputados de la Nación después de 20 años de ausencia del Socialismo, en los 90 la consolidación, y hoy lo vemos, lo palpamos todos los días esta gran gestión del Socialismo en Rosario que sin lugar a dudas ya hoy con 16 años de experiencia, la pone como una de las experiencias más valiosas de la historia del Socialismo.

Y no me cabe ninguna duda amigas y amigos, compañeras y compañeros que como algunas palabras conceptuales de Hermes lo dejaban entrever también, con el Frente Progresista, con la ampliación política permanente en la Provincia de Santa Fe llegaremos con un socialista compañero que aquí esta sentado en la mesa, por primera vez en la historia del Socialismo, a gobernar una provincia en la República Argentina. Y el crecimiento permanente de este edificio, luego de ese gran hecho histórico que comenzamos hace apenas tres años de la unidad del socialismo, de esta construcción sólida que es materia única y exclusiva de la participación de la militancia de cada uno de nosotros. El mejor homenaje hoy es militar para seguir creciendo y sumando, ese es el gran homenaje, no hoy sino todos los días del año a Guillermo ESTÉVEZ BOERO. Muchas gracias.

Rosario, 3 de febrero de 2006


GUILLERMO ESTÉVEZ BOERO

Por Silvia Ausburger

Su militancia política comenzó en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional del Litoral, donde fue discípulo del conocido jurista español Don Luis JIMÉNEZ DE ASÚA, presidente en el exilio de la República Española, a quien siempre consideró como su maestro y quién siempre alentó su temprana sensibilidad social y la inquietud por la cuestión nacional, conceptos que buscaría sintetizar a lo largo de su vida a través del socialismo.

Pasó por  todos los estadios de la militancia universitaria, desde la presidencia del Centro de Estudiantes de su Facultad, fue consejero superior estudiantil, titular de la Federación Universitaria del Litoral hasta ser presidente de la Federación Universitaria Argentina (FUA), cargo al que llegó, en 1959, luego de conducir la masiva movilización estudiantil por la educación “laica o libre”.

Hombre de pensamiento y acción supo articular su formación con un accionar militante, que cristalizó en una práctica de construcción política permanente.

Ya en 1953, formó Acción Socialista con Dardo CÚNEO y otros socialistas y, a principios de 1960, fundó desde la militancia estudiantil el Movimiento Nacional Reformista (MNR) actual expresión universitaria del Socialismo Popular. Hacia el final de esa década co-fundó el Movimiento de Acción Popular Argentino (MAPA) que confluyó en 1972 junto a otras fuerzas en la constitución del Partido Socialista Popular (PSP). Hacia 1981 participó en la creación de la Mesa de la Unidad Socialista y se desempeñó como uno de sus vicepresidentes.

En las elecciones de 1983 fue candidato a presidente de la Nación por el P.S.P y, en 1989, por la Unidad Socialista. En 1985, integró el Consejo para la Consolidación de la Democracia.

Ingresó por primera vez a la Cámara de Diputados de la Nación, en 1987 por la Unidad Socialista en representación de su provincia Santa Fe. Posteriormente fue reelecto en 1991.

Fue electo convencional constituyente para la reforma de la Constitución Nacional y, en 1995, se presentó como candidato a gobernador de la Provincia de Santa Fe por el Frepaso fuerza que integraba la Alianza Santafesina. Ese mismo año fue reelecto en su banca como diputado por el Frepaso y, en las últimas elecciones de diciembre de 1999, había iniciado su cuarto mandato legislativo consecutivo en la Cámara baja por la Alianza.

Como legislador, se destacó por su labor en las comisiones de Relaciones Exteriores, MERCOSUR, Legislación del trabajo y Salud Pública así como en la Comisión Argentino-Chilena. Integró el grupo de trabajo de legisladores argentinos que diseñó una alternativa al trazado limítrofe con Chile en la zona de los Hielos Continentales  y participó en las conversaciones con Gran Bretaña sobre la cuestión de Malvinas.

Entre sus principales proyectos figuraron el Consejo económico, social y político, la ley de medicamentos, la creación del comité de salud, condiciones y medio ambiente de trabajo, el régimen legal de las universidades nacionales, la ley federal de pesca, la ley de la juventud, la ley de hospitales y otros servicios públicos de salud, la ley de investigación biomédica, la ley de prestaciones básicas en rehabilitación integral para discapacitados, la regulación de los sondeos de opinión, la modificación de la ley de feriados, el control de armas convencionales en América Latina, y la reglamentación constitucional de los derechos de los aborígenes.

Como Secretario General y, luego, como Responsable del Departamento de Relaciones Internacionales del P.S.P desempeñó una activa participación en el ámbito de la Internacional Socialista, de la que el Partido Socialista es miembro pleno.

Amaba la música, el arte y, por sobre todo, la lectura de los clásicos del pensamiento nacional, de la historia argentina y universal, así como el estudio profundo de la problemática del hombre y del mundo actual, a través de sus pensadores más destacados.

Incansable defensor de la democracia y militante del socialismo, supo sintetizar teoría y práctica, lo que le granjeó el reconocimiento nacional e internacional, más allá de las banderas políticas. Referente moral de la juventud y militante de la rectitud y del compromiso con sus ideales por una nación más justa, independiente y solidaria.


A DIEZ AÑOS DE LA JURA COMO CONSTITUYENTE

GUILLERMO ESTÉVEZ BOERO

Por Raúl Lamberto

El 25 de Mayo de 1994, se inauguraba en la ciudad de Paraná la CONVENCION NACIONAL CONSTITUYENTE, que sancionara la reforma constitucional modificando la Constitución nacional 1853/60.

El 3 de febrero del 2000, fallece en la ciudad de Buenos Aires, Guillermo ESTEVEZ BOERO quién fuera designado Convencional Nacional Constituyente para la Reforma Constitucional del año 1994, representando a la bancada socialista. Se propone rendir homenaje en esta fecha, en reconocimiento a su desempeño como legislador Constituyente, labor que desarrolló como “trabajador incansable”.

El edificio de esta Legislatura Provincial, fue la sede donde funcionara la Comisión de Redacción de la Honorable Convención Constituyente, comisión que contara a Guillermo ESTÉVEZ BOERO como uno de sus miembros.

SU VIDA: Guillermo Emilio ESTÉVEZ BOERO nació en la ciudad de Rosario, el 28 de diciembre de 1930,  en donde cursó sus estudios primarios y secundarios. Graduado como bachiller en 1948. En la ciudad de Santa Fe, inició sus estudios de Abogacía en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional del Litoral. En esta ciudad forjó su pensamiento, inició el camino de sus ideales y adoptó una postura frente a la vida.

Siendo estudiante conoció y fue discípulo de don Luis JIMÉNEZ DE ASÚA,  con quién compartió también su formación inicial en el pensamiento social que desarrollara luego en su larga militancia en el socialismo.

Integró la generación de estudiantes universitarios que se formó en los principios sociales y humanistas de la Reforma Universitaria de 1918. Fue un lector incansable de los protagonistas de aquella gesta.

A la luz de la Reforma profundiza en la significación del pensamiento nacional y latinoamericano.

Fue Presidente del Centro de Estudiantes de Derecho, miembro del Consejo Directivo de la Facultad y del Consejo Superior de la Universidad Nacional del Litoral.

En 1953 funda Acción Socialista junto a Dardo CÚNEO y a otros socialistas, reivindicando una actitud superadora de la antinomia de esos tiempos entre peronismo-antiperonismo. De aquél grupo surgió el Partido de los Trabajadores, que en la Convención Constituyente de 1957 logró la elección de un convencional. ESTÉVEZ BOERO fue secretario de ese bloque en la Convención y bajo su inspiración se efectuó la impugnación con sólidos fundamentos jurídicos y políticos de la frustrada reforma constitucional, ilegitimada por las proscripciones políticas.

Su actitud solidaria hacia América Latina constituye una conducta que conservó durante toda su vida.

En 1958 cuando el gobierno decidió reglamentar el polémico art. 28 del decreto ley del gobierno militar nro. 6403, habilitando a la iniciativa privada para crear universidades y expedir títulos académicos, que hasta entonces solo el Estado podía expedir, el movimiento estudiantil se opuso a dicha reglamentación desarrollando grandes manifestaciones y concentraciones en la Plaza Congreso. El 18 de Octubre de 1959, en la ciudad de Córdoba, fue elegido presidente de la Federación Universitaria Argentina (FUA)

Bajo su presidencia, la F.U.A cuestionará las estructuras agrarias vigentes, el papel del imperialismo en América Latina, los subsidios de las fundaciones extranjeras condicionando la educación; pero también acompañará el esplendor académico que goza la Universidad de Buenos Aires durante la gestión de Risieri Frondizi, con el desarrollo de un pensamiento científico nacional, la fundación de la Editorial de la Universidad de Buenos Aires (EUDEBA), que tuviera como propósito difundir, a bajo costo, el conocimiento de nuestros catedráticos e investigadores.

Los socialistas reformistas nucleados a partir de 1960, con la conducción de Guillermo ESTÉVEZ BOERO en el Movimiento Nacional Reformista, inician junto a otros sectores la dura resistencia contra el gobierno usurpador instaurado en 1966, reclamando elecciones libres, la vuelta a la democracia y el pleno funcionamiento de las instituciones.

Cuando dejó la universidad volcó sus energías en la construcción de un partido socialista que superando viejas antinomias supiera conjugar la unidad nacional con la democracia y la libertad con la justicia.

La lucha por la construcción de un partido, los esfuerzos por unir la dispersión socialista le llevaron a recorrer incansablemente los caminos de la patria, formando grupos de estudiantes, de trabajadores, equipos técnicos, centros de estudios que él personalmente verificaba en jornadas de interminable militancia. Según su concepto, “el socialismo no es un sistema, es un conjunto de valores que avanza con la ciencia y con la fuerza del ideal”.

Al finalizar la década del 60 participó en la fundación del Movimiento de Acción Popular Argentino, MAPA, que confluyó en 1972 en la creación del Partido Socialista Popular, del cual ESTÉVEZ BOERO fue uno de sus fundadores. Bregó  por la vigencia de la democracia y por  la convocatoria a elecciones libres y sin proscripciones condenando los golpes de estado.

En 1981 se creó la Mesa de la Unidad Socialista bajo la presidencia de la Dra. Alicia MOREAU, siendo ESTÉVEZ BOERO uno de sus vicepresidentes.

En las elecciones de 1983 fue candidato a presidente de la Nación por el Partido Socialista Popular y en 1989 por la Unidad Socialista.

Entre 1985 y 1987 integró el Consejo para la Consolidación de la Democracia. En 1987 fue electo diputado de la Nación por el Partido Socialista Popular en la Unidad Socialista, por la provincia de Santa Fe, y reelecto en 1991. Como candidato del FREPASO fue reelecto para el período 1995-99. Con Guillermo ESTÉVEZ BOERO, en 1987, volvió el socialismo al Congreso de la Nación después de 25 años de ausencia.

Su labor legislativa abarcó temáticas fundamentales, presentó proyectos como el del Consejo Económico, Social y Político; la ley de medicamentos; la creación de los comités de condiciones y medio ambiente de trabajo; la ley de investigación biomédica, ley de prestaciones básicas en rehabilitación integral para discapacitados, el régimen legal de las universidades, la ley de la juventud, la ley federal de pesca, la regulación de los sondeos de opinión, la reglamentación constitucional de los derechos de los aborígenes, la responsabilidad de los funcionarios públicos, el control de armas convencionales en América Latina, la modificación de la ley de feriados inamovibles.

Como legislador, se destacó por su labor en las Comisiones de Relaciones Exteriores, Mercosur, Legislación del Trabajo y Salud Pública, así como en la comisión de Relaciones Argentino-Chilena. Participó del grupo de trabajo de legisladores argentinos que diseñó una alternativa al trazado limítrofe con Chile en la zona de los Hielos Continentales y de las conversaciones con Gran Bretaña sobre la cuestión de Malvinas.

Su preocupación por vincular el pensamiento socialista a la cuestión nacional lo llevó al igual que lo hicieran Juan B. JUSTO y Alfredo PALACIOS a rechazar los dogmatismos, a imaginar las celebraciones del 1° de Mayo rodeadas de banderas celestes y blancas, a jerarquizar la celebración de las fechas patrias y a rescatar las raíces de nuestro pensamiento nacional. Su visión de la nacionalidad, era superadora de los antagonismos y promotora de la integración de las distintas identidades.

Trabajó para lograr el reconocimiento de su partido en el concierto de los partidos socialistas del mundo nucleados en la Internacional Socialista.

En las elecciones nacionales de 1999, resentida ya su salud asumió la responsabilidad de integrar la lista de diputados nacionales por la provincia. En enero del 2000, dirigió a los jóvenes -a quienes siempre dedicó su atención privilegiada- su último mensaje; y sin superar su dolencia, partió a Santiago de Chile a apoyar a su amigo Ricardo LAGOS, actual Presidente de la república hermana de Chile.

El 3 de febrero del 2000, falleció en la ciudad de Buenos Aires, siendo inhumado en el cementerio El Salvador de Rosario, acompañado por una multitud que se acercó a despedirlo. El reconocimiento a una vida que fue un ejemplo ético de compromiso y de militancia guiada tras los ideales de justicia, igualdad  y solidaridad fue expresado por todas las fuerzas políticas de nuestro país y por los demás partidos socialistas del mundo.

SU LABOR COMO CONVENCIONAL CONSTITUYENTE: Guillermo ESTÉVEZ BOERO, en 1994 fue electo convencional constituyente por Santa Fe para la Reforma de la Constitución Nacional de ese año, desempeñando una destacada labor tanto por la cantidad y jerarquía de los proyectos presentados, como por la profundidad de su participación en los debates.

Cabe recordar que convencido de la necesidad de una reforma que adaptara el texto constitucional a la realidad del país, en 1973 concretó la elaboración de un anteproyecto donde proponía la adopción de nuevas formas de participación y de democratización de las instituciones. Y será en el histórico paraninfo de la Universidad Nacional del Litoral, acompañado de sus recuerdos juveniles y del respetuoso silencio de sus pares, donde exteriorizará sus reflexiones sobre estos temas y en particular sobre el derecho a réplica, la procreación responsable, la alternancia en el mandato presidencial o el alcance de los tratados internacionales.

Como Convencional Constitucional de 1994, trabajó en numerosos proyectos de texto constitucional, inserciones, observaciones y participaciones en Comisión y plenarios.

PROYECTOS DE TEXTO CONSTITUCIONAL Y OTROS PROYECTOS

Potestad y autonomía de la Convención Constituyente para efectuar la Reforma Constitucional; Creación del Consejo Económico Social; Defensa del usuario y del consumidor; Autonomía municipal; Mandato Presidencial; Iniciativa Popular; Partidos Políticos; Fecha de elecciones; Referéndum; Creación del Ministerio Público; Sufragio Universal; Tratados Internacionales; Hábeas corpus; Medio Ambiente; Defensa del patrimonio arquitectónico; Vigencia de la Constitución; Preservación de los parques nacionales; Federalismo; Remoción de funcionarios; Comisiones investigadoras; Elección de los senadores; Auditoría General de las Nación; Derechos de los pueblos indígenas; Pedidos de informes; Interpelación; Atribuciones del Presidente de la Nación; Jefe de Gabinete; Consejo de la Magistratura; Forma de elección del presidente; Supresión del requisito confesional para ser presidente; Duración del mandato presidencial; Funcionamiento del Parlamento; Derecho a la salud; Uso del castellano y de las lenguas aborígenes; Derechos de la juventud; Derechos y defensa de la minoridad; Recurso de amparo; Decretos de necesidad y urgencia; Derechos de la tercera edad; Derechos de los discapacitados; Derechos de la mujer; Homenaje a Carlos SÁNCHEZ VIAMONTE.

INSERCIONES: Participación democrática – Sistema electoral; Medio Ambiente: Amparo, hábeas corpus y hábeas data; Partidos políticos; Soberanía de las islas Malvinas; Sistemas de Control – Ministerio Público; Defensa de la competencia, del usuario y del consumidor

OBSERVACIONES Y PARTICIPACIONES: Reforma del artículo 77. Reglamento de la Convención (en Comisión de Redacción); Debate sobre el Reglamento de la Convención (en plenario); Defensa de la Constitución, la ética y la democracia (en plenario); Núcleo de coincidencias básicas (en plenario); Tratados Internacionales (en plenario); Federalismo (en plenario).

EL PENSAMIENTO CONSTITUCIONAL DE ESTEVEZ BOERO

Decía ESTÉVEZ BOERO: “Nuestras convicciones acerca del contenido de la reforma que el país necesita, constituyeron los  fundamentos de nuestros trabajos, cuya comprensión facilitará una breve interpretación de los antecedentes históricos”. 1

En 1853 los Constituyentes reunidos en Santa Fe, por imperio de la acción de Urquiza, el pensamiento de Alberdi, la concepción jurídica de Gorostiaga y el afán patriótico de todos, elaboraron una Constitución inspirada en las más modernas fuentes de su época, que por más de 140 años fue prenda común de la mayoría de los argentinos.

La Constitución de 1853 exteriorizó un modelo de inserción de los argentinos en el espacio y en el tiempo que les tocó vivir, y fue la culminación de más de treinta años de luchas intestinas e intentos de organización nacional.

“Este ordenamiento fue formalmente venerado y crónicamente violado y transgredido, fundamentalmente en las últimas seis décadas, produciendo un progresivo proceso de deslegitimación de las instituciones y de licuación en el valor de la constitucionalidad, la conciencia pública de la Nación.” 2

Nuestro país desde 1930 hasta la fecha ha vivido más tiempo bajo dictaduras que bajo estado de derecho, generaciones de argentinos se han formado sin conocer el imperio permanente de la ley constitucional.

La concentración de funciones en el Poder Ejecutivo derivadas del texto constitucional de 1853, propio de nuestro sistema fuertemente presidencialista, ha actuado en desmedro de las facultades del Parlamento, condenándolo a ser un órgano ratificador de la política decidida por el Presidente; los excesos del centralismo político, la personalización del poder y la falta de instituciones que permitieran la participación popular hacían necesaria una reforma de la Carta Magna.

“En cada oportunidad, recuperada la vigencia del orden institucional, los socialistas, hemos planteado que lo que procedía era la convocatoria a una constituyente para una reforma total de nuestra Constitución. Pero una reforma constitucional por consenso, donde hubiese un acuerdo generalizado que permitiese poner en funcionamiento las instituciones. Esta pretensión no es un invento argentino o socialista, es lo que sucedió en Italia en el 48, es el Acuerdo de la Moncloa en España posfranquista de fines de la década del 70, en ambos ejemplos todos los sectores se sentaron a la mesa del acuerdo nacional para consensuar una constitución que pusiere en marcha a su país. Esta es la propuesta permanente del socialismo. Lamentablemente esta ponencia siempre fue desconocida…”

Estamos debiéndole a nuestra sociedad una reforma total de la Constitución que no se concrete en aspectos coyunturales sino que sirva para crear mecanismos de participación y de descentralización, para posibilitar la recreación de la Nación Argentina, esta vez de abajo hacia arriba, porque un Estado vacío de participación y de coincidencias jamás puede ser representativo del interés nacional ni de los valores históricos y culturales que conforman la identidad de una nación.” 3

La Reforma Constitucional, acontecimiento de indudable trascendencia, tuvo su origen en un acto de dudosa legitimidad por falta de un amplio debate y consenso. El acuerdo que le dio origen, se extendió a todos por imperio de la defectuosa ley que declaró la necesidad de la reforma sancionada por el Congreso, disponiendo la novedad de obligar a la Convención Constituyente a votar en bloque el paquete de enmiendas bajo el título de «Núcleo de Coincidencias Básicas».

“Por ello, planteamos firmemente, y en todo momento, que no aceptábamos esta mecánica, porque no podíamos votar una proscripción. No hay norma legal que legitime un mecanismo que quiebra nuestras conciencias para hacernos votar a favor de lo que no aceptamos, y en contra de lo que estamos de acuerdo. Es una violación a la voluntad y a la conciencia de cada convencional constituyente y de nuestros mandatos.” 4

En síntesis, reflexionaba Guillermo ESTÉVEZ BOERO: la Reforma Constitucional de 1994, si bien constituye un avance en cuanto a los «nuevos derechos y garantías» consagrados en el Capítulo Segundo de la Primera Parte, tales como los de «defensa del  orden constitucional», «iniciativa y consulta popular», «defensa del medio ambiente», «defensa de los consumidores y usuarios», «acción de amparo», «hábeas data y hábeas corpus», «reconocimiento de los derechos de los aborígenes», así como lo relativo a los tratados internacionales (articulo 75 inciso 22); como hemos visto en cuanto a la organización institucional del Estado, se conservó y se profundizó la concentración del poder afianzando  el hiperpresidencialismo, y se estableció un mecanismo institucional sobre la base de una profundización del bipartidismo que resulta contrario a las tendencias democráticas modernas.

Continuaba la reflexión de ESTÉVEZ BOERO: “La descentralización y participación que eran objetivos centrales de una reforma que consolidase la democracia y legitimase las instituciones, desarrollando la credibilidad del pueblo en las mismas, no se ha concretado, una oportunidad lamentablemente desperdiciada”.

Concluía así: “No obstante hay que seguir trabajando, el país puede constituirse. Diez años de democracia son apenas días de vida para las instituciones. Todo está por delante. Quienes creemos en los hombres, sabemos que la Nación independiente y solidaria solo podrá construirse con la participación protagónica del pueblo. Es para mí un sueño absolutamente realizable. 5

El compañero Guillermo, terminó su vida, dejando, como lo hiciera siempre, abierta una puerta de esperanza para el destino de un país que necesita de nuevas instituciones, democráticas y participativas.

1 - Estévez Boero, Guillermo; Reseña Labor Constitucional, 1994.-
2 - Estévez Boero, Guillermo; op. Cit.
3 - Estévez Boero Guillermo, op. Cit.
4 - Estévez Boero, Guillermo, op. Cit.
5 - Estévez Boero, Guillermo; Op. Cit.-

LA CAPITAL- Lunes 1º de Marzo de 2004.
La impresionante biblioteca del ex legislador está abierta al público
El legado de Estévez Boero, un amante incurable de los libros
Inés Bertero, la viuda del creador del PSP, dirige la fundación que busca difundir las ideas del fallecido dirigente

Carlos Vallejos / La Capital

Una de las mayores preocupaciones de Guillermo Estévez Boero en sus últimos años fue el destino de sus libros. El fundador del Partido Socialista Popular fue un ávido lector y un compulsivo saqueador de librerías, al punto que reunió tres importantes bibliotecas. Hoy ocho mil de esos volúmenes -muchos de ellos verdaderos tesoros- pueden ser consultados por los rosarinos.

Inés Bertero, viuda de ex legislador, fue quien asumió la "responsabilidad" -así lo admitió ante La Capital- de preservar la biblioteca y abrirla al público. Para tal fin, junto a un grupo de colaboradores, creó la Fundación Estévez Boero, que fue emplazada en una amplia casa situada en Catamarca 2081.

Bertero explica que si bien el principal patrimonio es la biblioteca, la fundación "tiene por objetivo difundir los principios éticos y políticos que caracterizaron la vida de Estévez Boero". Por eso, entre las actividades que allí se desarrollan -conferencias, talleres y publicaciones- se jerarquizan algunos temas que preocupaban al legislador, como por ejemplo la cuestión institucional o la problemática educativa.

La gran colección de libros que ocupa tres amplias habitaciones (del piso al techo) de la fundación no son todos los volúmenes que tenía Estévez Boero, sino los que estaban en sus domicilios de Rosario y Buenos Aires. Una tercera biblioteca, la de su casa de campo de la localidad de Esmeralda, aún permanece allí.

Quien visite Catamarca 2081 podrá consultar importantes colecciones sobre derecho penal (Estévez era abogado), reforma universitaria (fue presidente de la FUA), política y un variadísimo material sobre pensamiento socialista, pero también obras de formación general, de literatura nacional, filosofía y arte.

Entre otras rarezas podrá hallar la "Revista de Filosofía", dirigida por José Ingenieros y luego por Aníbal Ponce, desde 1915 a 1930; la "Revista de Derecho, Historia y Letras", dirigida por Estanislao Zeballos, desde 1898 a 1906, o la serie completa de "La Cultura Argentina". También buena parte de los 100 títulos de literatura que publicó la editorial venezolana Ayacucho o las obras completas del socialista peruano José Mariátegui, que el propio Estévez trajo de Lima.

"Guillermo aprovechaba su tiempo al máximo, incluso los minutos que distraía de su actividad legislativa o política los utilizaba para leer. Era un típico lector de avión, colectivo, tren... Además, estudiaba sus libros, que están todos marcados", asegura Inés, y muestra algunos ejemplares prolijamente subrayados con lápiz.

"Compraba libros no sólo para él, también para todos nosotros", dice Inés. Con "todos nosotros" se refiere "a los jóvenes que nos formamos con su enseñanza", quienes -asegura- "tenemos así una biblioteca básica del pensamiento argentino de Marcos Sastre para acá".

Bertero comenta que Estévez Boero era muy conocido en Buenos Aires por los libreros de avenida de Mayo y los de calle Corrientes, de cuyos locales muchas veces salía con enormes cajas llenas de libros. Dice que "compraba ediciones enteras" y que en época de la dictadura aprovechaba -avisado por los comerciantes- "libros que estaban escondidos u olvidados".

Según su mujer, Estévez leía todo lo atinente a su labor legislativa y a su profesión; mucha filosofía, como la obra de Norberto Bobbio, Hannah Arendt, Karl Jaspers, aunque tenía una especial debilidad por "lo costumbrista argentino".

Una de esas "debilidades" eran Enrique Guillermo Hudson (toda su obra y muchos ensayos críticos están en su biblioteca) y Roberto Cunningham Graham (un inglés que recorrió nuestras pampas). También Juan Bautista Alberdi y la "Radiografía de la Pampa", de Ezequiel Martínez Estrada.

Muchas de las obras de la biblioteca están revalorizadas por tratarse de libros dedicados por sus autores, como algunos de Alfredo Palacios, a quien Estévez conoció en la Convención del 57.

La fundación se encuentra abocada a la tarea de clasificar y digitalizar todos y cada uno de los más de 8 mil libros de la colección, la que luego será volcada a Internet.

La colección Estévez Boero es muy consultada por investigadores de la Universidad de Rosario, sobre todo en lo relacionado a la historia política de Santa Fe y Rosario. Ya existe un trabajo sobre la vida de Serafín Alvarez, "el primer socialista que llegó a Rosario", informa Inés.

Bertero considera que la Fundación aún tiene una tarea pendiente: "Lograr un acercamiento mayor con los vecinos". Por lo pronto, a una década de la Convención Constituyente del 94, fue editado un CD que reproduce toda la labor constitucional y los proyectos presentados por el Estévez Boero en esa ocasión.


TARCUS Horacio: Diccionario Biográfico de la Izquierda Argentina, Ed. Emecé, Buenos Aires, 2007

ESTÉVEZ BOERO, GUILLERMO EMILIO (Rosario Pcia. de Santa Fe, 28/12/1930- Rosario, Pcia. de Santa Fe, 3/2/2000). Dirigente reformista y parlamentario socialista. Nacido en el seno de una familia de productores agropecuarios, cursó sus estudios primarios y secundarios en el Colegio Sagrado Corazón de Rosario. Graduado bachiller en 1948, se instaló en la ciudad de Santa Fe para estudiar Abogacía en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), donde fue discípulo del penalista  Luis JIMÉNEZ DE ASÚA, quien era presidente de la República Española en el exilio e influyó en su orientación socialista. Militante activo en las filas del reformismo universitario, en 1953 fue presidente del Centro de Estudiantes de Derecho, luego miembro del Consejo Directivo de la facultad y finalmente del Consejo Directivo de la facultad y finalmente del Consejo Superior de la UNL. Buscando siempre aunar socialismo y una cierta vertiente del nacionalismo latinoamericano, en 1953 participó de la fundación junto a Dardo CÚNEO, reivindicando una actitud superior de la antinomia peronismo-antiperonismo. Cuando Cúneo se orientó hacia el frondicismo, el sector liderado por ESTÉVEZ BOERO constituyó el partido de los Trabajadores que en la Convención Constituyente de 1957 logró la elección de un convencional, Juan Carlos Deghi. Junto a él ESTÉVEZ BOERO elaboró un proyecto de resolución para la impugnación de la Convención, argumentando que el gobierno militar carecía de facultades legislativas para convocar a la reforma constitucional. Cuando en 1958, bajo el gobierno de Arturo Frondizi, estalló el conflicto en  torno a la reglamentación de la ley que habilitara la creación de universidades privadas (conocido como el conflicto “laica o libre”), fue uno de los dirigentes de la FUA que promovieron las movilizaciones estudiantiles opositoras. En un acto realizado en septiembre de 1958 en la Plaza  del Congreso, la FUA reclama al ministro de Educación Gabriel del Mazo, antiguo reformista, “que nos devuelva el manifiesto (liminar de la Reforma); miles de manos de todo el país tomarán la bandera que usted deja caer. Maestro, cuarenta generaciones lo escuchan”. El 18 de octubre de 1959 fue elegido en Córdoba presidente de la FUA. En calidad de tal, viajó en 1960 a la República Popular China, con motivo de la inauguración de la Asociación de Amistad Chino-Latinoamericana, donde compartió la presidencia de la asamblea con el primer ministro Chou EnLai. Participó también en los encuentros de la Unión Internacional  de Estudiantes, lo que le posibilitó conocer la experiencia de la Unión Soviética y de los países del Este. Bajo la presidencia, la FUA acentuó su sesgo antioligárquico y antiimperialista, enfrentándose a la política del gobierno frondicista, al mismo tiempo que acompañó la gestión modernizadora del rector de la UBA Risieri Frondizi. En 1960 impulsó la creación del Movimiento Nacional Reformista (MNR), y al finalizar esa década, participó en la fundación del Movimiento de Acción Popular Argentino, MAPA, que confluyó, en abril de 1972, con otras vertientes del socialismo para la creación del Partido Socialista Popular, del cual fue uno de los fundadores y secretario general desde 1974. El MNR pasó a ser el brozo estudiantil del nuevo partido. En el contexto de la crisis que vivía el país en 1974, propugnó una reforma constitucional. Bajo la última dictadura militar (1976-1983) continuó su acción a través de encuentros y charlas en el Centro de Estudios Acción Argentina. En 1981 participó de la Mesa de la Unidad Socialista, que presidió Alicia MOREAU, siendo uno de sus vicepresidentes. En las elecciones de 1983 fue candidato a presidente de la Nación por el PSP y en 1989 por la Unidad Socialista (PSP, Confederación Socialista y PS del Chaco). Entre 1985 y 1987 integró, junto a otras personalidades políticas e intelectuales, el Consejo para la Consolidación de la Democracia, al cual se le encomendó el estudio  de la posible reforma de la Constitución Nacional, en 1987 fue electo diputado de la Nación por el PSP (en la Unidad Socialista) por la provincia de Santa Fe, y reelecto en 1991. Aquel año regresaba el socialismo al Congreso de la Nación después de 25 años de ausencia. El PSP se alió con sectores disidentes del peronismo formando el FREPASO, y fue reelecto, como candidato a diputado de este frente, para el período 1995-1999. Presentó proyectos como el del Consejo Económico, Social y Político, la ley de medicamentos, la creación de los comités de condiciones y medio ambiente de trabajo, la ley de investigación biomédica, la ley de prestaciones básicas en rehabilitación integral para discapacitados, el régimen legal de las universidades, la ley de la juventud, la ley federal de pesca, la regulación de los sondeos de opinión, la reglamentación constitucional de los derechos de los aborígenes, la responsabilidad de los funcionarios públicos, el control de armas convencionales en América Latina, la modificación de la ley de feriados inamovibles. Participó del grupo de trabajo de legisladores argentinos  que diseñó una alternativa al trazado limítrofe con Chile en la zona de los Hielos Continentales  y de las conversaciones con Gran Bretaña sobre la cuestión de Malvinas. Bregó por el reconocimiento del PSP en la Internacional Socialista, participando desde mediados  de la década de 1970 en reuniones y congresos internacionales. En 1994 fue electo  convencional constituyente por Santa Fe para la reforma de la Constitución Nacional. En 1955 viajó a Bolivia para conocer la experiencia  en el gobierno del Movimiento Nacionalista Revolucionario bajo la presidencia de Víctor Paz Estenssoro, y también al Paraguay para informarse de la realidad de los detenidos  por la dictadura del Gral. Stroessner. Su solidaridad latinoamericana le valió la condecoración como Gran Oficial de la Orden El Sol de Perú en 1990, así como la de Oficial de la Orden al Mérito en 1999 que le otorgó  el gobierno chileno por su participación en la solución del conflicto limítrofe de los Hielos Continentales. A pesar de su salud resentida, viajó a principios del año 2000 a Santiago de Chile para celebrar la victoria en las elecciones presidenciales del socialista  Ricardo LAGOS. Fue productor agropecuario, ejerció la abogacía y compartió con otros colegas un estudio en Cañada de Gómez. Casado con Inés BERTERO, tuvo dos hijos.

Obra: “Soberanía y petróleo”, “Realidad política argentina”, Rosario, 1971, “Argentina en el tiempo”, “Desde nuestra tierra”, “Palabras al tercer encuentro de consejeros universitarios”, La Plata, 1987, “Reseña labor parlamentaria. Período  extraordinario 1987-1988” BA, Cámara de Diputados de la Nación, 1988, “Reseña Labor Parlamentaria. Período  de Sesiones Ordinarias 1988”, BA, Cámara de Diputados de la Nación, 1988, “Consejo Económico, Social y Político. Proyecto de ley”, BA, Cámara de Diputados de la Nación, 1988, “Participación del diputado G. Estévez Boero en la sesión de tratamiento de la Ley de Emergencia Administrativa y Reforma del Estado “, BA, Cámara de Diputados de la Nación, 1989, “Reseña labor parlamentaria. Período de sesiones ordinarias 1989”, BA, Cámara de Diputados de la Nación, 1989, “Argentina por la paz”, BA, PSP, 1991, Propuestas para la salud. Período de sesiones ordinarias y extraordinarias (1987-1991), BA, Cámara de Diputados de la Nación, 1991, “Homenaje al 77º aniversario de la Reforma Universitaria de 1918. Condena a la contrarreforma del proyecto oficial”, BA, Cámara de Diputados de la Nación, 1995.
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