
Hijo del matrimonio integrado por Fabián Fernández y Victorina González, nació el 10 de octubre de 1904, en Turón (Mieres, Asturias - España), arribando a la Argentina el 8 de junio de 1912, radicándose en Santa Fe, junto con sus padres y 8 hermanos (una hermana nació en el barco, y dos hermanos, una mujer y un varón, nacieron en Santa Fe).
El 10 de mayo de 1941, contrajo enlace en Santa Fe con Adelia Emma Lilia Rebechi - afincándose en el Barrio Sur de la ciudad, en 4 de Enero 1370 -, matrimonio del que nacieron María Delia (de Ricci), Licenciada en Letras; y Susana Elena (de Izaguirre), Profesora de Filosofía y Pedagogía, y Psicóloga.
Iniciado laboralmente como dependiente de comercio, participó gremialmente integrando la Comisión Directiva del Centro Unión Empleados de Comercio, y, en 1937, fue uno de los fundadores de la Federación Santafesina del Trabajo, ocupando la Secretaría de Hacienda desde su fundación y por varios años.
En esa década del ´30 “Inocencio llevaba a cabo una militancia muy fuerte en el campo del socialismo. La rebelión de los obreros asturianos, esencialmente mineros, ferroviarios y siderúrgicos, en un período de avance de la derecha fascista, culminó con la declaratoria de la República Socialista de Asturias. Resultó un sueño de dramático y pronto desenlace, pero que encendió el ánimo revolucionario en países que, como el nuestro, contaban con colonias españolas muy numerosas.
Inocencio llevó su entusiasmo hasta decidir trasladarse a su patria de nacimiento. Lo secundó Néstor BLANCO BOERI, periodista y también afiliado socialista. Careciendo de dinero para las exigencias del viaje, confeccionaron y editaron una de las primeras guías de la ciudad de Santa Fe. Mediante la publicidad y su venta en librerías, quioscos y en la calle, lograron la suma necesaria. Cuando aún no habían partido, el alzamiento fue sofocado, pero surgió otra motivación para seguir adelante con la empresa: la conveniencia de verificar in situ el estado patrimonial dejado por el abuelo al fallecer.
Debieron permanecer una temporada relativamente larga, en la estación de verano … su estada en Turón no fue inferior a dos meses, en cuyo transcurso, en medio de un clima político muy tenso, entre una rebelión armada y la inminente guerra civil, Inocencio habrá reavivado su memoria transitando los lugares que dejó siendo niño. También su acompañante los recorrió.
BLANCO BOERI decía que Turón era un lugar encantador: leyendo a la vera del río, en una paz bucólica de pastores y vida campestre, oía el cencerro de las cabras que pastaban por el monte”. (1)
Tras su independencia económica, su actividad laboral más destacada fue como comerciante, explotando un negocio de artículos para hombres (Sastrería Imperio) en sociedad con dos de sus hermanos (trajes a medida, sombreros, corbatas, camisería, etc. confeccionados por empleados especializados).
ALONSO fue miembro fundador y presidente del Centro Republicano Español de Santa Fe: “… Esta es la tribuna de una entidad fundada no hace un año aún, que cuenta en la actualidad con casi mil adherentes, que sin distingos de nacionalidades, razas, religiones y clases sociales, se han asociado impulsados por un sentimiento de solidaridad y simpatía a la República Española. Demás está decir que la gesta heroica del pueblo español, ha contribuido no poco, al afianzamiento y consolidación de nuestro Centro Republicano, que no escatima esfuerzos ni sacrificios en la tarea de ayuda a la República Española …”. (2)
Tras la rebelión franquista contra la República, organizó la Central de Ayuda a España, organismo que recibía donaciones para ser enviadas al Gobierno de la República: “...A nuestra iniciativa se debe la organización en esta ciudad de la Central de Ayuda a España, organismo éste que, integrado por la mayor parte de las sociedades de la colectividad española y bajo el directo control de la Embajada, recibe donaciones en dinero, ropas y especies, para ser enviados al Gobierno de la República, y cuya gestión se lleva a cabo con el mejor de los éxitos”. (3)
“FERNÁNDEZ desarrolló una amplia tarea en las filas del Partido Socialista, en la ciudad de Santa Fe. Al ser candidato en varias oportunidades se ha estimulado con ello una labor efectiva, silenciosa si se quiere, al servicio de los ideales socialistas.
Con eficacia reconocida, a la que dio realce su fervor, cumplió una vasta labor en el movimiento político y sindical de los trabajadores. Administrador, muchas veces de Acción Socialista, órgano de prensa de la Federación Socialista Santafesina; miembro de distintas comisiones del Centro local; propagandista incansable de los propósitos e ideales del Partido, también aunó estas tareas con su desempeño en el sindicalismo, y como empleado de comercio.
Fue representante en distintos congresos provinciales y nacionales.
Como Vera Capellán, Inocencio V. FERNÁNDEZ trabajó en las filas sindicales con ahínco por dar mejores directivas a la acción gremial, contribuyendo así, a que los trabajadores comprendieran de una buena vez, el viejo concepto de MARX: ‘la redención de los trabajadores debe ser obra de los trabajadores mismos’”. (4)
Fue candidato a diputado en 1938; y a concejal de Santa Fe en las elecciones del 11 de diciembre de 1938, y en las del 7 de marzo de 1948.
Quien no vacilara en afirmar “que la democracia y la libertad son el ideal más excelso en pos del cual marcha la humanidad hacia su redención definitiva” (5), falleció el 5 de febrero de 1993, en Santa Fe.
“En su personalidad se destacó la inquietud por los problemas sociales y políticos, ejerciendo en tal sentido preponderante influencia en la familia. Fue un autodidacta que abrevó en la bibliografía socialista clásica, manteniéndose informado del panorama obrerista mundial.
Gran trascendencia alcanzó como presidente del Centro Republicano Español. Aseguró la difusión de los principios republicanos, la colaboración con el gobierno constitucional, y la ayuda a los exiliados de la invasión nazifascista, algunos de los cuales se radicaron en Santa Fe.
En su casa, pernoctaron con extensas tertulias intelectuales de por medio, dirigentes socialistas de la talla de Nicolás REPETTO, Alfredo L. PALACIOS, Rogelio L. AMERI, y Adolfo DICKMANN”. (6)
Héctor BONAPARTE nos lo recordó como de “estatura apenas mediana, un poco gordito, siempre de traje y corbata, con cenizas en la solapa caídas de un eterno cigarrillo pegado a sus labios. El humo de ese cigarrillo le hacía entrecerrar los ojos, dándole un modo de hablar y una expresión muy singular.
Mi padre era cliente asiduo (trajes a medida, sombreros, camisas, corbatas), y mi primer traje de pantalones largos, estando yo en 6º grado, me lo midieron allí.
No recuerdo episodios relacionados con la militancia, salvo verlo de tanto en tanto, cuando se hacían asambleas por temas importantes de la vida del partido”. (7)
(1) Escritos de Luciano Alonso, Historia Familiar, inéditos, Santa Fe, 2006.
(2) Discurso de Inocencio FERNÁNDEZ como presidente del Centro Republicano Español durante la recepción al Cónsul General de la República Española, Dr. Blasco Garzón, 1938.
(3) Discurso de Inocencio FERNÁNDEZ como presidente del Centro Republicano Español durante la recepción al Cónsul General de la República Española, Dr. Blasco Garzón, 1938.
(4) Escrito de Hipólito Guillermo Bolcatto, Santa Fe, 2003.
(5) Discurso de Inocencio FERNÁNDEZ como presidente del Centro Republicano Español durante la recepción al Cónsul General de la República Española, Dr. Blasco Garzón, 1938.
(6) Relatos de Luciano Alonso, Santa Fe, 2006.
(7) Relatos de Héctor Bonaparte, Santa Fe, 2006.
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