Hijo de Antonio, un descendiente de italianos del norte, y de Elvira Bandettini, nació en Rosario el 19 de junio de 1922.
Apenas veinteañero se afilió al Partido Socialista, en Rosario, donde participó en la Juventud Socialista junto a Carlos SOLDO, Luis María LOZZIA, Antonio TREVIÑO, Alberto SERENELLI, Luis ESTRAGÁ, y los jóvenes socialistas que en el ´43 fundaron el Retablillo de Don Cristóbal, primer Teatro de Títeres de Rosario: Mario DANNI, Fulton Marcelo GOROSITO, José Benigno TREVIÑO, y Rodolfo VINACUA.
En esa década del ´40, integró la Comisión de Prensa de la FSS junto a Élida MAGHENZANI, entre otros.
Desde entonces consagró su vida militante al servicio de los ideales de libertad y justicia social, habiendo sido candidato a primer Concejal de Rosario en las elecciones del 14 de marzo de 1965. Luego, su vida transitó como activista y militante de la Asociación Empleados de Comercio de Rosario.
Formado al lado de una estirpe de militantes como Victorino Rodríguez*, José Marrone*, y José Grunfeld*, y siguiendo el ejemplo ético de dirigentes obreros como Jacinto ODDONE y Sebastián MAROTTA, en la década del ´60 se incorporó al Consejo Directivo de la Asociación Empleados de Comercio, institución gremial señera en la lucha por los derechos de la clase trabajadora del país, en la que desde 1967 fue Secretario General, siendo aprobada y reafirmada su gestión a través las urnas por medio del voto de los afiliados al gremio desde aquel entonces hasta ahora, incluida la época de los difíciles y violentos años de mediados de la década del ´70. Fue asimismo Tesorero de la Confederación Argentina de Empleados de Comercio.
Perseguido por el fascismo criollo en su momento, también sufrió persecución por la acción de la triple A.
La petición por el horario corrido para el comercio, cuya vigencia fue anulada por el golpe de Estado de marzo del ´76, fue uno de los puntos más altos del desarrollo progresista de las relaciones sociales de Rosario. Luego, sin claudicar y sin esconder los lineamientos que animaron su vida militante, sufrió el embate del poder despótico de la dictadura. Los actos públicos en conmemoración del Día Internacional de los Trabajadores encontraron siempre su mensaje de reivindicación del carácter de lucha que encierra la jornada.
GHIOLDI ha venido transitando las distintas circunstancias por las que ha vivido el país, pregonando con su conducta y con su ejemplo una serie de valores que nos hablan de la importancia de la organización colectiva para superar las dificultades, de la humildad del acto de servicio que implica la acción pública desde un cargo de conducción gremial.
Es un ejemplo de aquellos que, ocupando un importante cargo de responsabilidad en una institución gremial obrera, han mantenido una actitud ética ligada a profundos principios de solidaridad y al servicio de una causa que busca el bienestar colectivo desde la acción consciente del movimiento obrero.
Hoy, acumulando años y una enorme experiencia en su haber, GHIOLDI continúa al frente de las tareas en las cuáles ha creído toda su vida: es común encontrarlo rodeado de trabajadores, impulsando la lucha por sus derechos y levantando reclamos cuya justicia argumenta con fuerza y convicción.
La ciudadanía toda reconoce en él a un sindicalista de trayectoria honesta y un hombre al servicio de los trabajadores, y conoce las obras que la Asociación Empleados de Comercio ha construido para sus afiliados: edificios de departamentos; sede sindical que brinda una importante cantidad de servicios sociales; un gran centro médico de atención primaria de la salud; una proveeduría que se anexó a la sede sindical; polideportivos, y el campo de deportes que la Asociación posee para utilización de los mercantiles agremiados de la ciudad.
Por otra parte, desde su cargo sindical impulsó el acompañamiento a otros sectores obreros y sociales que han enfrentado situaciones de injusticia, enseñando a las jóvenes generaciones el valor de la solidaridad y el compromiso con el sufrimiento del prójimo.
Un hombre cuyo accionar se transformó en una referencia pública debe ser ubicado en el contexto del tiempo histórico en el cual transcurre su existencia, y en ese marco, la figura de GHIOLDI se agiganta, porque en los tiempos en los cuáles se predicó un individualismo acérrimo que justifica cualquier acto aberrante, su ejemplo de vida dedicada desinteresadamente al engrandecimiento de la elevación de una clase social postergada y agredida, resuena como un mensaje aún más fuerte en favor de valores que buscan el bien común.
Por ello, “en consideración de la destacada y larga trayectoria de Rubén GHIOLDI como militante y dirigente gremial dedicado a la tarea en defensa de los intereses y al servicio del movimiento obrero. Por ser su ejemplo una demostración de consecuencia en la actividad gremial de la ciudad. Por los largos años dedicados a la lucha por los intereses de la clase trabajadora en general y de los empleados de comercio en particular. Por haber impulsado la elevación del nivel de vida de los trabajadores a partir de una acción sistemática.
Por sostener una actitud ejemplar de vida puesta al servicio del interés común partiendo de la función gremial. Por una acción sistemática al servicio del desarrollo de una comunidad de trabajadores, plasmada en las Obras que la Asociación Empleados de Comercio de Rosario ha construido a lo largo de su gestión como Secretario General”, en el mes de abril, y ante “la proximidad del 1º de mayo de 2007, Día internacional de los Trabajadores” el Concejo Municipal de Rosario, por iniciativa del concejal socialista Miguel PEDRANA, quien se hizo eco de la petición de representantes de distintas organizaciones sociales, políticas y gremiales, declaró a GHIOLDI Ciudadano Distinguido, acto que se concretó el 30 de abril de 2007.
Ese día, en su alocución, PEDRANA trajo a colación el pensamiento del gran tribuno francés, Jean JAURÉS: “No hay ideal más noble que el de una sociedad en la que el trabajo será soberano, donde no habrá explotación ni opresión, donde los esfuerzos de todos serán libremente armonizados, en la que la propiedad social será base y garantía de cada uno de los desarrollos individuales. Que todos los hombres pasen del estado de competencia brutal y de conflicto al estado de cooperación, que la masa se eleve de la pasividad económica a la iniciativa y a la responsabilidad, que todas las energías que se gastan en luchas estériles o salvajes se coordinen para una gran acción conjunta; tal es la meta mas elevada que pueden proponerse los hombres ... La naturaleza no quedará suprimida o debilitada, sino transformada y glorificada”.
En el acto, GHIOLDI no se privó de dirigir sus palabras a los más de 300 empleados de comercio presentes, entre los que hubo muchos socialistas que mostraron orgullosos sus antiguos carnet de afiliación al PS, y en donde además, el destacado dirigente comprometió a los concejales presentes en la lucha por el descanso dominical.
* Anarquistas. Sobre Grunfeld se puede consultar Prensa Socialista Nº 60. |