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Archivo - Biografías

Lerena Justo
Militante de
Rufino
CCE
19.161
Foto Nº
PS-0917-S
Día corrección
31-12-2008

Hijo de Santos y de María Ureta, nació en Berceo, Logroño, Provincia de La Rioja, en España, el 28 de febrero de 1897, y arribó* al puerto de Buenos Aires, a los 14 años de edad.

* Podría haber arribado a Buenos Aires el 12 de octubre de 1912, en el Buque Kaiser Franz Joseph, procedente de Barcelona.

Allí se empleó con la familia Romero, dueña de las grandes tiendas San Miguel, para, en los finales de la década y ya suscribiendo los ideales socialistas, incursionar por las rebeliones obreras e indígenas de la Patagonia, en defensa de los explotados obreros y diezmados pueblos originarios.

A inicios de la década del ´20* se radicó en Rufino como trabajador ferroviario, ejerciendo de Capataz en Vías y Obras, donde en 1924 se casó con Celina Ortiz (hija del matrimonio puntano integrado por el ferroviario, socialista y masón Marcos ORTIZ, y Trinidad Vargas), unión de la que nacieron Marcos Deba, Roberto Santos, María Trinidad, Justo Germinal, Esther Libertad, Blanca Emilce, Héctor Osvaldo, Celina Edilia y Mario Oscar.

* En el verano del ´23, ya lo encontramos como secretario de actas del Centro Socialista local, y corresponsal de La Vanguardia en Rufino. (La Vanguardia, 13 de febrero de 1923); y en el invierno de ese año, como vicepresidente del Club Atlético Jorge Newbery (La Vanguardia, 5 de septiembre de 1923).

El Pueblo

El 3 de septiembre de 1931, apareció en Rufino el semanario El Pueblo, vocero del PS local y cuya dirección ejerció Justo LERENA.

Como muchas otras publicaciones similares, del interior y en manos socialistas, El Pueblo también se destacó por la amplitud de sus columnas, la objetividad de la información, y el coraje de los planteos y las críticas.

El Pueblo fue “el periódico del Partido (1), y a pesar que en la asamblea del Centro Socialista del 17 de julio del ´35, Daniel FORT informó con respecto a la situación financiera de la imprenta, “que los gastos más indispensables se vienen cubriendo, aún cuando reconoció que falta dotar de una remuneración más equitativa a LERENA, que es el más sacrificado en la atención del periódico” (2); y a pesar también que en la asamblea del 22 de noviembre del ´38, se recibió un informe financiero de la Comisión de Prensa, el que documentó un activo de $ 6.679,80, un pasivo de $ 2.527,39, lo que arrojó un capital líquido de $ 4.152,41, en la asamblea del 1º de junio del ´39, “FORT presentó un proyecto de transacción para vender la imprenta a LERENA … La venta debe ser por el valor que resta amortizar, dejando el importe de las ganancias al compañero LERENA como premio y reconocimiento a las atenciones que ha prestado al servicio de la imprenta” (3), el que fue aprobado por unanimidad, a partir de lo cual, El Pueblo ya no fue el órgano oficial del PS, pero continuó siendo el Defensor de Propósitos Nobles y Progresistas, como se autodefinió.

En un trabajo inédito de la docente Ana María Baiardi de Cerrato, ésta entrevistó al socialista Inocencio Nucho FERNÁNDEZ, que trabajó junto a LERENA entre 1931 y 1946, relatando una anécdota que dimensiona en su realidad de infinitas limitaciones materiales las condiciones casi heroicas en que se producía aquella lucha por la emancipación, el progreso y la libertad: “Recuerdo una vez – declaró Nucho FERNÁNDEZ – que trabajando con Damián González, tipógrafo del diario, me dice:  ‘– Nucho, tenés que ir a buscar el editorial’. ‘– ¿Dónde?, pregunté’. – ‘A Vivero’ (Población cordobesa sobre la Ruta 7). Y me fui caminando junto a las vías del ferrocarril por el camino que bien limpiaban las zorras tiradas por caballos. Caminé tres leguas (15 kilómetros); me acerqué a los obreros ferroviarios que estaban trabajando y pregunté por LERENA; me señalaron dónde estaba: detrás de unos yuyos, sentado con un sobretodo, estaba escribiendo el editorial. Esperé que lo terminara, me lo entregó, y nuevamente me vine caminando a Rufino”. (4)

La docente rufinense nos rebeló que “LERENA, cuando salía del trabajo (como ferroviario) se quedaba hasta tarde en el diario … Luchó desde allí para el engrandecimiento de Rufino. Tenía colaboradores de muy buena pluma que escribían junto a él, como PALLADINO, FORT, DE NÁPOLE. Los escritos de LERENA finalizaban generalmente con esta frase o remate: ‘¿Y quién paga los platos rotos? El pueblo paga los platos rotos’. Era un gran orador; su palabra siempre estaba en los actos del Partido Socialista, generalmente al final”. (5)

Un descendiente que nos pidió reserváramos su nombre, nos confesó que “cuando AB fue Intendente de Rufino, tenía intereses económicos en Viveros, en cuyo desarrollo explotaba inhumanamente a los trabajadores. Desde El Pueblo se denunció con absoluto realismo y objetividad la situación. Entonces, AB fue a la casa de LERENA, le tiró sobre la mesa un cheque firmado en blanco, y le dijo: ‘- Gallego: llenalo por lo que te parezca, y de aquí en más te callás la boca’. ‘- Mis convicciones no se venden’, fue la tajante, firme y contundente respuesta que recibió aquel coimero. Algo parecido hizo el dueño del Molino N, cuando El Pueblo denunció que el paquete de fideos de un kilogramo tenía en realidad 900 gramos. En fin: a la casa de LERENA, muchos fueron a ofrecer plata a cambio de silencio, pero todos se llevaron la misma respuesta”.

Así, desde El Pueblo informó sobre los distintos aspectos de la realidad rufinense, con una línea de conducta “combativa, dura y sin concesiones. LERENA era un idealista que escribía tal como pensaba y sentía. Esta actitud le acarreó innumerables enemigos, sinsabores económicos y hasta la pérdida de amistades. Ello, sin embargo, no fue motivo de claudicación en sus principios. En el error o en la verdad, fue siempre el mismo. Desde sus columnas se hizo eco del problema que significaba la energía eléctrica del pueblo, y aportó con su pluma en el plebiscito que determinó, en definitiva, la creación de la Cooperativa Eléctrica de Rufino, terminando con el trust que ejercía la SUDAM. Justo LERENA también participó en obras como el agua corriente, el asfalto y otras de menor magnitud, pero no inferiores en su importancia”. (6)

En Efecto. Cuando en Rufino, como en tantas otras poblaciones, a fines de la década del ´20 los trust eléctricos comenzaron a quedarse con la prestación del servicio e imponer abusivas tarifas, se inició un movimiento popular de resistencia, y la primera asamblea popular se realizó en 1933 en el local del semanario El Pueblo, convocada por Justo LERENA, de resultas de la cual el 5 de noviembre de 1933 se constituyó la Cooperativa Eléctrica (en la que junto a LERENA participaron los socialistas y ferroviarios Roberto PALLADINO, Marcos ORTIZ, Francisco DENÁPOLE, y Martín GARCIA, y los socialistas Daniel FORT y Lorenzo BOSCHETTO), que tomó la prestación del servicio el 23 de noviembre de 1937, para inaugurarlo con grandes fiestas populares el 16 de enero de 1938.

En la oportunidad, en su artículo de fondo, El Pueblo expresó: “Un acontecimiento grande y por primera vez en nuestra ciudad, va a alterar el ritmo de su trabajo para celebrarlo jubilosamente. Se va a festejar el triunfo más grande de su vida económica, como es el de la independencia y libertad de usufructuar uno de los servicios públicos, hoy día el más preciado. Se va a festejar el triunfo de la causa popular en una obra costosa y superior a sus fuerzas económicas. Rufino ha triunfado en su empeño de administrar provechosamente su trabajo, su riqueza, y sus rentas. Rufino celebrará pomposamente la inauguración oficial del servicio público y privado de corriente eléctrica y de su grande y flamante usina ¡Magnífico ejemplo es éste, de un pueblo que librado a sus propios esfuerzos, batiéndose entre incontables dificultades de todo orden, ha tenido fuerzas suficientes para luchar contra ellas, hasta contra el juego de los intereses creados, para hacer primar la lógica y el propio concepto de la libertad económica! ¡Felices los pueblos que, como el nuestro, son capaces de aunar la voluntad de sus vecinos para realizar exitosamente una obra de interés público cuyo beneficio llega generosamente a todos por igual”. (7)

Para el Cincuentenario de Rufino, el 29 de marzo de 1939, El Pueblo editó un número extraordinario, reflejando en sus páginas historias de instituciones locales y trayectorias de personalidades emergentes en las distintas actividades.

Al historiar en la citada publicación la trayectoria de la Biblioteca Popular José Ingenieros, fundada el 1º de Mayo de 1913 como Biblioteca anexa al Centro Socialista de Rufino, LERENA expresó resaltando la misión civilizadora y emancipadora del libro y las Bibliotecas: “La esencia de un siglo; el modo de ser del sagrado pensamiento creador; la vibración de las emociones; los anhelos del alma; todo esto y mucho más, lo contienen los libros. Y aproximarse a ellos, es ponerse en contacto con las auténticas fuentes de lo permanente y grande, y sumergir el espíritu en una lectura, buena lectura, es recrearse en cada página que se pasa. Por eso las Bibliotecas representan una alta misión en los pueblos, por lo que hay que prestarles gran calor, ayudarlas y sostenerlas si se quiere que su acción sea eficaz. Dejaríamos, pues, de cumplir con una obligación imperativa si no destacáramos la labor que desarrolla la única Biblioteca pública de Rufino que brega tesoneramente por un mayor y más alto desenvolvimiento cultural de la vida de la población”. (8)

El Político, Concejal y Militante Comunitario

Corría octubre del ´31. El proceso electoral pergeñado por la dictadura de Uriburu, preparaba uno de los fraudes más escandalosos del siglo XX. Diez días antes de las elecciones la UCR convoca a la abstención, y la militancia de la Alianza Demócrata-Socialista redobla su apuesta. Un grupo de militantes socialistas rufinenses recorren pueblos vecinos en búsqueda de apoyo de nuevas voluntades ciudadanas, y es víctima de un “bárbaro atropello llevado a cabo por la policía de Cañada Seca contra los compañeros Justo LERENA, José María SOSA COBIÁN, Eduardo FORT, Romeo FERRARA, Damián GGONZÁLEZ, y Juan J. DIANDA, disolviendo la conferencia con revólver en mano. Dicha policía tiene atemorizada a la población, pues los ciudadanos que no entregan la libreta son perseguidos sin contemplaciones”. (9)

Las elecciones se hicieron el 17 de enero del ´32, y por el PS fue electo Lorenzo BOSCHETTO. El primer Concejo Deliberante de Rufino se constituyó el 20 de febrero de 1932, en base a los Concejales electos en esas elecciones. Al año siguiente, BOSCHETTO se trasladó a Buenos Aires, incorporándose en su reemplazo Justo LERENA, desarrollando una tesonera y trascendente misión. En las elecciones locales del 9 de octubre del ´38, con 378 votos (20%), fue nuevamente electo concejal.

Justo LERENA fue también corresponsal de La Vanguardia, y habitual delegado ante los Congresos del PS tanto a nivel provincial como nacional, como ante los Congresos Nacionales del gremio ferroviario.

Después de las fraudulentas elecciones nacionales del ´31, cuando el conservadurismo le trampeó las elecciones a la Alianza Demócrata-Socialista que llevó la fórmula De La Torre – REPETTO, el fascismo despuntó en el país, y el 28 de septiembre del ´33 fue asesinado en Córdoba el Diputado Socialista José GUEVARA, lo que generó una honda repercusión en el socialismo y todas las fuerzas progresistas del país.

Los Centros Socialistas comenzaron a activar a través de actos públicos, y en Rufino, el Centro Socialista organizó una manifestación con más de mil asistentes, “contra el fascismo y la reacción”, abriéndolo con acertadas palabras el concejal LERENA.

En 1933, LERENA representó a Rufino ante el IIº Congreso Provincial Ordinario de la Federación de Empleados de Comercio, realizado en la ciudad de Santa Fe el 26 de noviembre de 1933. (10)

Cuando el 15 de enero del ´38 se inauguró en Rufino, “bajo la nueva dirección y con la corriente alternada, la propaladora local”, en el acto usó de la palabra LERENA, “quien agradeció la gentil invitación de la Empresa, e hizo resaltar lo que aquello significaba por estar ligado directamente al acto que al día siguiente se festejaría en nuestro pueblo, o sea la inauguración de la Cooperativa, al cual invitó a todos a participar”. (11)

En 1948, después de batallar incansablemente durante 17 años, ejerciendo el periodismo en forma independiente y objetiva; después de negarse a ser obsecuente del fascismo criollo; después de dos clausuras de El Pueblo; de manifestaciones hostiles que amenazaron incendiar su modesta imprenta; de “padecer” la escasez* de papel para imprimir; y de papel moneda para subsistir, este incorruptible y heroico militante de la libertad, de la justicia, y de la educación esparcida sobre las masas populares para emanciparlas de su ignorancia, decidió cerrar la imprenta, poner término a la aparición de El Pueblo, y emigrar hacia Avellaneda (Buenos Aires), donde falleció el 3 de junio de 1953, sumido en la pobreza material, pero rodeado de las riquezas espirituales de quienes dimensionaron el valor de su conducta, la cristalinidad de sus ideales, y la bondad de su carácter.

* La escasez de insumos para la prensa independiente, fue una de las herramientas que utilizó la dictadura populista para perseguir y acallar cualquier esbozo opositor.

Once años después de su muerte, desde las columnas del colega y continuador en la lucha Noticias, bajo la dirección del también socialista José María SOSA COVIAN, se recordó al compañero de lucha Justo LERENA, evocando “su inconfundible figura, delgada y nerviosa. Y como casi todas las de los periodistas del interior cuya crítica se sabe o se presume su autor, la de LERENA fue ásperamente discutida. En él se explicaba más notoriamente ese aspecto crítico, por su temperamento hecho al combate, máxime que el mismo traducía, aún sin proponérselo, la ideología de izquierda que sustentaba en la lucha política. Escribía sin hesitar como sentía y le parecía que eran las cosas, y eso le creó enemigos, le costó muchos disgustos, sinsabores económicos sin cuento, y hasta perdió amistades que le eran caras.

Él, en el error o en la verdad, era siempre el mismo y no cedió un ápice, tal la garra de su pluma de pelea. Hay, sin embargo, algo que no se puede ignorar ni menos discutir: En la Cooperativa Eléctrica de Rufino hay algo de él; en el asfalto, también; en las aguas corrientes, y en muchas cosas que hacen al bien del pueblo.

Nosotros, que sabemos de sus luchas sin cuartel, lo recordamos con admiración y desde ya le rendimos el homenaje de gratitud que la ciudad de Rufino le debe”. (12)

Casi cuarenta años después de su fallecimiento, y porque “los hombres que luchan por sus semejantes con la honestidad como divisa y la convicción de los idealistas, sobreviven a su época y se prolongan en sus obras más allá del tiempo y la distancia, agregando un capítulo importante en las páginas del historial progresista de los pueblos”, los que “podrán trabajar silenciosamente desde el anonimato, con el desinterés propio de los precursores, pero tarde o temprano el juicio inapelable de la ciudadanía reconocerá sus esfuerzos y perpetuará sus nombres para ejemplo de las futuras generaciones”, se decidió rendir un homenaje a Justo LERENA, “el recordado director del diario El Pueblo, que hizo de su pluma un sentencioso distintivo en su permanente accionar de esclarecido periodista sin claudicaciones”.

La oportunidad fue propicia para recordar que “allá por la década del ´30, cuando Rufino aún se adormecía en su chatura provinciana y los medios de comunicación apenas se entreveían en los grandes centros, este auténtico entusiasta, desde el humilde sitial de su imprenta, participaba de todo lo que tuviese sentido comunitario; tanto es así, que aportó con su voluntad inquebrantable para que Rufino contara con el agua corriente y el pavimento; siendo socio fundador de la actual Cooperativa Eléctrica; poniendo fin al trust que ejercía la SUDAM, empresa de capitales alemanes.

El Club Social también lo contó entre quienes hicieron posible su creación, apoyando además toda obra de bien público y colaborando sin desmayos con diversas instituciones de nuestro medio.

No lo arredró la crítica malsana de sus detractores, porque tenía plena conciencia que estaba trabajando para su patria chica, y que todo renovador es combatido”. (13)

Y en él, se rindió homenaje “a todos los periodistas que fallecieron fuera de Rufino”, asumiendo la responsabilidad, Carlos Della Mattía en representación del Concejo Municipal de Rufino: “Nos reúne hoy la intención de evocar a una figura cuya trayectoria como servidor de la comunidad está vinculada a los hechos destacables que hacen a la historia de nuestro pueblo.

Enumerar las cualidades de su trabajo llevado a cabo durante muchos años en Rufino, si bien lo distinguen y lo hacen merecedor de este justo homenaje, quizás sea un formulismo que pecaría de reiterativo.

Lo trascendente de este momento consiste en interpretar la dimensión del mensaje que hombres como Justo LERENA, nos dejaron como legado, como el de tantos otros en el que, echando raíces, habrá de sustentarse una verdadera identidad de pueblo.

Y el testimoniar la obra de quienes dieron vida y forma a actividades diversas pero, en particular, en nuestro caso a la prensa, nos habla de que cada día reconocemos y valoramos en justa medida a los que de nuestro propio terruño, sabiendo insertar su labor en el conjunto de la sociedad, contribuyeron al progreso ciudadano siendo inexorablemente cultores de una suerte de idiosincracia, que debe ser distintivo y patrimonio de la vida de los pueblos.

El conocer cada vez más y mejor a personalidades como Justo LERENA es un deber de todos, a la vez que un reconocimiento tácito de la sociedad a la que supo brindarse en su momento.

Los pueblos son realmente auténticos cuando adquieren una filosofía de vida propia, y ésta fundamentalmente se alcanza cuando las pautas que regulan la vida comunitaria reciben el ejemplo de hombres de esta talla, que sentaron raigambre en este suelo, en el que es bueno mirarse porque de él modelaremos nuestro futuro”. (14)

(1) Acta del 4 de enero de 1936, Archivo del Centro Socialista de Rufino.
(2) Archivo del Centro Socialista de Rufino. Lo mismo se observa en el Acta del 8 de febrero de 1936.
(3) Acta del 1º de junio de 1939. Archivo del Centro Socialista de Rufino. 
(4) Baiardi de Cerrato Ana María, Justo Lerena, trabajo inédito, Rufino 1992, Museo y Archivo Histórico de Rufino.
(5) Baiardi de Cerrato Ana María, Justo Lerena, trabajo inédito, Rufino 1992, Museo y archivo Histórico de Rufino.
(6) Cancela Gabriela Susana, Medios de Comunicación Escritos de la Ciudad de Rufino – Cronología evolutiva, trabajo investigativo como alumna del Instituto Superior de Profesorado Nº 19, año 1988.
(7) El Pueblo, edición del 13 de enero de 1938.
(8) El Pueblo, Número Extraordinario por el Cincuentenario de Rufino, 1939.
(9) La Vanguardia, edición del 28 de octubre de 1931.
(10) La Vanguardia, edición del 30 de noviembre de 1933.
(11) El Pueblo, edición del 20 de enero de 1938.
(12) Noticias, Rufino, edición del 26 de marzo de 1964.
(13) Noticias, Rufino, edición del 22 de agosto de 1992.
(14) Noticias, Rufino, edición del 27 de agosto de 1992.

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