
Hijo de los argentinos Julio Néstor y Julia López, nació en Tucumán, el 1º de octubre de 1906.
Cuando aún no había cumplido los dieciocho años, se afilió al PS, e ingresó luego a trabajar al ferrocarril de los ingleses como mensajero, para ser trasladado en 1928 a Venado Tuerto, donde el 21 de enero del ´33 contrajo enlace con Rosa FEDERICCI – también militante socialista –, unión de la que nacieron Ethel Dalma, Evelina Orietta y Martha Alicia.
Fue uno de los fundadores de la Biblioteca Popular Florentino Ameghino, y en varias oportunidades, fue Secretario General del Centro Socialista de Venado Tuerto. Integró la Unión Ferroviaria, y participó de la creación de varios gremios.
El 29 de junio de 1939, se constituyó en Venado Tuerto una sub-comisión que dependía de la llamada Solidaridad Gremial, e inició una campaña de carácter popular, con el propósito de dotar al Hospital Público Dr. Alejandro Gutiérrez, de una ambulancia para primeros auxilios, lo que se concretó el 15 de mayo de 1941, cuando en el Teatro Verdi, Fernando BONDAD entregó la llave al creador de la idea, Julio H. MOLINA.
En 1944, cuando sucedió el terremoto de San Juan (15 de enero), “aquella ambulancia fue la primera en llegar a socorrer a los hermanos en el dolor. Después, quedó en poder del gobierno nacional, para seguir brindando asistencia médica a las víctimas de la catástrofe. La ambulancia que tanto esfuerzo costó adquirir, se había puesto al servicio de la Patria, y nunca más se supo de ella”. (1)
En oportunidad de haberse considerado el proyecto de la adquisición de la Ambulancia, “se dictó - para desenvolvimiento interno - una reglamentación que en uno de sus artículos establecía que una vez terminada la campaña y la materialización del proyecto, si quedaba algún excedente, debería ser destinado como fondo de la Comisión Intersindical.
Sobraron $ 1.305,09 m/n, y la Comisión, en un gesto enaltecedor, el 6 de enero de 1942 adoptó unánimemente una decisión: revocó la disposición que destinaba los fondos a la comisión; dejó cerradas sus gestiones pro-ambulancia, y los fondos sobrantes pasaron a formar parte del fondo inicial de una campaña pro-creación y mantenimiento de la Casa del Niño. Gracias a una ambulancia, nació el proyecto para que se materialice esta noble Casa, aquella que por muchos años prestara asistencia y medicinas a niños carecientes de la ciudad, y de toda la zona”. (2)
La Comisión Provisoria estuvo integrada por los socialistas Luis O. CUFRÉ, Guillermo ROCHÓN, y Julio H. MOLINA, quien se encargó de estudiar y buscar antecedentes para el funcionamiento de la futura Casa del Niño.
“El 11 de enero de 1942 se procede a la designación de la Comisión Directiva, distribuyéndose los cargos así: Presidente, Julio H. MOLINA; secretario, Jacobo Teitelbaum; secretario de actas, Guillermo ROCHÓN; tesorero, Luis O. CUFRÉ; vocales: Carmelo RUGGIERI y otros” (3), a cuyo cuerpo médico de colaboración se sumó Samuel BRAIER como odontólogo.
El 7 de junio de 1942, en un acto sencillo, fue declarada inaugurada la Casa del Niño, bajo la dirección del Dr. Alfredo J. Cobeñas.
Para la campaña electoral del ´46, ante los abusos del populismo demagógico y autoritario, MOLINA usó de la tribuna para dirigir al pueblo la voz del PS “frente a los graves y profundos acontecimientos que conmueven a la ciudadanía y atentan contra su organización liberal y democrática.
Partido de la Libertad y de la Justicia social, con más de 50 años de luchas que tienen un sabor de enseñanzas permanentes, de educación constante en pro de la elevación de la clase trabajadora, con acción de adecentamiento de las funciones administrativas, posee todo un indiscutible caudal moral que afirma su autoridad como Partido de ordenamiento, y le permite dirigirse al pueblo sin tener nada de que reprocharse.
Es el Partido de la Libertad, por haber estado franca y decididamente a su servicio. Lo estuvo en el exterior, al lado de los idearios del pueblo español en la defensa de su forma democrática de gobierno. Y lo estuvo también, desde el momento mismo que la despótica Alemania nazi avanzaba arrollando débiles pueblos y con ellos los principios civilizados de la tierra.
Es de la libertad, porque en lo interior como en lo exterior, nunca acondicionó su acción a posibilidades de beneficios inmediatos, denunciamos con valor y sin titubeos a los que pretendieron crear el descreimiento y las dudas hacia las bondades de nuestro sistema Representativo, Republicano y Federal de Gobierno, porque denunciamos permanentemente a la política más o menos dictatorial de gobiernos de carácter militar o no, que se adueñan del poder en 1930 y aún debemos sufrirlos como un cáncer doloroso y de inusitada prolongación”.
Tras historiar la lucha por la libertad y la independencia del pueblo argentino, expresó que el socialista también es el Partido “de la justicia social, porque combatimos el privilegio en todas sus manifestaciones, nos subleva el dolor y “arde en nosotros - según la hermosa expresión de DICKMANN - un fuerte sentimiento de solidaridad humana que nos hace conmover frente al doloroso espectáculo de la miseria y de la ignorancia de millones de seres humanos”. Nos subleva el dolor de muchos por el mantenimiento en el placer de pocos, porque consideramos inconcebible que en un país de enormes fuentes productoras, haya familias en alto grado de desnutrición”.
Luego de historiar las leyes progresistas logradas por la iniciativa de legisladores socialistas, acusó al populismo de estar “hipotecando el porvenir de la patria en todos sus aspectos”, responsabilizando a los militares porque han “gobernando el país desde 1930, cuando se produjeron los negociados armamentistas; militares fueron los que participaron en el negociado de El Palomar; militar es el acusado en el feo negocio de los caballos colaboracionistas de La Plata, y militares fueron los que introdujeron el nazismo en el Ejército a través de la GOU; y militares son los que han introducido el encono en la familia argentina”.
Demostrando su acabado espíritu liberal, MOLINA afirmó que “el supremo don de la humanidad es el del libre pensamiento; él es irrenunciable, y todas las historias de todos los tiempos y de todas las civilizaciones, relatan el heroísmo de sus luchas defensivas; renunciar el derecho del libre pensamiento es aceptar el imperio de la barbarie y de una esclavitud a la que no se acondicionará este gran pueblo. En la defensa del libre pensamiento, por la vuelta a la normalidad institucional, por el respeto a sus instituciones básicas, lucha nuestra juventud y se cimienta la unidad nacional”.
“Consideramos dictatorial a la política del gobierno, porque cercena las libertades públicas; ahogó la libertad de prensa; clausuró los sindicatos obreros, desterrando y encarcelando a los militantes gremiales, y a los políticos opositores, manteniendo libertad y consideración para los agentes extranjeros que conspiraban contra la integridad territorial. Lo es, además, porque substrae a la clase trabajadora la única arma defensiva, el único y eficiente elemento de combate, es decir, el Sindicalismo libre”. (4)
Durante esa década peronista, y a “raíz de una huelga, se habían organizado espectáculos para recaudar fondos de ayuda. Al llevar una nota a la policía pidiendo vigilancia para un partido de fútbol, don Julio fue golpeado cuando se retiraba, y en la puerta fue detenido e incomunicado. Gracias a la intervención de su médico de cabecera - el Dr. Luis Chapuis - y el de un profesional de Melincué - el Dr. Sivalero - pocos días después recobra su libertad, y es reincorporado nuevamente a su trabajo”. (5)
En 1950 integró la Comisión del Año Sanmartiniano. En 1952, “por no querer aceptar órdenes impuestas por los representantes gremiales de la época - usar un distintivo -, como castigo lo transfieren a Pergamino, y luego a Rosario”. (6)
“Julio MOLINA fue un hombre que proveyó vigorosa fuente de energía para llevar adelante muchos de los proyectos más solidarios de la región, pero sobre todo, el de la Casa del Niño, en cuyas paredes, una plaqueta conmemorativa lo inmortaliza. Quienes lo conocieron, aún recuerdan a este querido tucumano recorriendo las calles en su amada bicicleta”. (7)
A su fallecimiento, el 4 de mayo de 1990, hablaron para despedir sus restos Domingo ROMERO y Juan Corestein.
El primero lo hizo en nombre de la Federación Socialista Santafesina del PSD, y del Centro Socialista Juan B. Justo, de Venado Tuerto, y destacó “el ejemplo de intachable conducta en su actividad comunitaria, en especial en su querida Casa del Niño, porque supo desapasionarse del interés propio, para apasionarse y entregarse a causas que sirvieran al interés comunitario.
Era profundamente humano, y hubiera podido decir, como el poeta, ‘que no estaba hecho de piedra ni de bronce’, sino de hombre. Era de la generación de socialistas que jamás creyó que el socialismo consistiría en nacionalizar la pobreza o la miseria.
Era un socialista empedernido, un demócrata sin dobleces, y un incansable luchador por la justicia y la libertad. Aún se lo recuerda como elocuente y fogoso orador, junto a sus compañeros de entonces, Guillermo ROCHÓN y Samuel BRAIER, para hacer conocer los ideales socialistas, y con su constante prédica de militante que ejerció con solvencia, altura y dignidad. Como la mayoría de sus pares, era autodidacta y dedicó muchas de sus mejores horas al bien común … Ha muerto un hombre bueno, para la ciudad y sus vecinos. Un hombre que supo ganarse la amistad de quienes conocían su forma de sentir. Un hombre que entregó todo de sí sin pedir nada.
No mueren aquellos que dejan ejemplos, que dejan amigos, que dejan obras, que han hecho tanto en la vida, como Don Julio; por eso, no hemos venido a despedirlo sino a rendirle un merecido homenaje”. (8)
Por su parte, su entrañable amigo y colaborador Juan Corestein, expresó en la oportunidad que debemos “reconocer que don Julio H. MOLINA fue valuarte de la cultura venadense merced al trabajo tesonero y fecundo que ejercitó este patriarca, cuando en Venado Tuerto aún no era costumbre saber de grandes obras.
Como Ud. lo quisiera, Don Julio, no le hemos entregado ningún premio como tanto lo merecía de Casa del Niño y de tantas instituciones de la ciudad; pero su éxito ha significado todo un tesoro que bien se debe guardar, y seguramente los directivos que lleguen a esta Casa tendrán en usted un ejemplo de gran valía para poder actuar y continuar su obra bienhechora”. (9)
En el 5º aniversario de su fallecimiento, se colocó una placa recordatoria de su memoria en CANEA, oportunidad en la que hablaron Roberto Meier y Juan Corestein.
(1) Rosolío Cristina, Obras que son amores, historias que son ejemplo, en Nuestra Gente, suplemento especial de El Informe, Venado Tuerto, edición del …
(2) Rosolío Cristina, Obras que son amores, historias que son ejemplo, en Nuestra Gente, suplemento especial de El Informe, Venado Tuerto, edición del …
(3) Rosolío Cristina, Obras que son amores, historias que son ejemplo, en Nuestra Gente, suplemento especial de El Informe, Venado Tuerto, edición del …
(4) Original discurso en poder de su hija Martha Alicia. Copia en poder del autor.
(5) Rosolío Cristina, Obras que son amores, historias que son ejemplo, en Nuestra Gente, suplemento especial de El Informe, Venado Tuerto, edición del …
(6) Rosolío Cristina, Obras que son amores, historias que son ejemplo, en Nuestra Gente, suplemento especial de El Informe, Venado Tuerto, edición del …
(7) Rosolío Cristina, Obras que son amores, historias que son ejemplo, en Nuestra Gente, suplemento especial de El Informe, Venado Tuerto, edición del …
(8) Original discurso en poder de su hija Martha Alicia. Copia en poder del autor.
(9) Original discurso en poder de su hija Martha Alicia. Copia en poder del autor.
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