Hijo de Felipe Eugenio (maquinista de ferrocarril) y Rosa Perone, nació en Pergamino el 13 de enero de 1915. En la década del ´30 se instaló en Rosario, procedente de Pergamino, ingresando en 1936 como obrero ferroviario al Ferrocarril Central Argentino, y luego al Ferrocarril Mitre, habiendo prestado servicios alternativamente en Venado Tuerto, Tucumán y Pergamino, para recalar en 1944 – tras su casamiento – en Pérez, y así lo cuenta en una verdadera postal de época: “Allá por la época del ´30, cuando confluíamos a Rosario aquel numeroso grupo de jóvenes provenientes de distintos puntos del país para engrosar los planteles de operarios del Ferrocarril Central Argentino, se nos abrieron las puertas de un trabajo seguro y con mucho porvenir. Eran otras épocas y los ferrocarriles funcionaban correctamente, beneficiando especialmente las lejanías provinciales que se expandieron en pueblos y ciudades al borde de los rieles. Allí nació la amistad con Carlos SOLDO, que a pesar del tiempo y la distancia no se borró en nuestros corazones. Galpón de Locomotoras con salida a Avenida Alberdi. El bulín mistongo de Rivadavia 2257 (no confundir con el sinónimo de hoy): casa familiar y honesta; yo andaba por los altillos; otro bulincito junto a la terraza, casi un cuartito, no azul, era blanco: Santiago 65”. (1)
Vicente PUCCI se afilió al PS en 1937 – “determinación tomada conjuntamente con mi esposa, que me acompañó durante más de 60 años compartiendo mis actividades” –, presentado por Carlos SOLDO, y ambos, junto a Alberto CAMPAZAS, fueron los jóvenes detenidos y enjuiciados por “agitación social”, cuando los “descubrieron” pegando afiches contra el franquismo en esa “década infame”. Los rescataron los dirigentes José ROSSI, del PS, y Bautista Botta, de La Fraternidad. Lo mismo sucedió para el 1º de Mayo del ´37: “Antevíspera del 1º de Mayo del ´37. Santa Fe se prepara y en Rosario se organiza el acto central ¡Cosa de los tiempos! ¡El Partido Socialista y la CGT unidos! SOLDO, PUCCI y el hijo de la encargada del local socialista cargando tachos, pinceles, engrudo, volantes y afiches, dan comienzo a la tarea de engrudar las paredes. También llevamos carteles del Manifiesto. Los mismos no tenían pié de imprenta: una ley lo prohibía. Nosotros cometimos una ‘imprudencia’, pues los pegábamos en las paredes. Casi al finalizar las tareas de la pegatina, dos robustos ‘milicos’ nos dieron alcance estando ya cerca del local partidario. Sin muchos rodeos, nos dieron la orden de acompañarlos hasta la Jefatura. Allí quedamos entrampados en una celda ¡como el penado ´14! Dirigentes del Partido gestionaron y nos pusieron en libertad”. (2)
PUCCI fue asimismo uno de los organizadores de la Juventud Socialista de Rosario en la década del ´40, y un destacado y aguerrido dirigente de la Unión Ferroviaria, a la que ingresó en los primeros años de la década del ´40.
Para las elecciones del 11 de noviembre del ´51, integró la fórmula David BONAPARTE – Vicente PUCCI a la Gobernación de Santa Fe por el PS.
En Pérez, participó activamente en la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos; en las Cooperativas de Luz y Fuerza (fue Secretario del Consejo de Administración), y de Consumo La Mutua; en el Centro Recreativo y Cultural Ideales (fue Tesorero); en la Asociación Cooperadora de la Escuela Nº 129, y fue fundador y presidente del entonces Instituto Secundario Gral. San Martín (hoy Escuela de Enseñanza Media Nº 225): “En la Asociación Cooperadora de la Escuela Nº 129 se generó el proyecto: creación de un establecimiento de enseñanza secundaria … Habíamos resuelto que la escuela debía ser absolutamente gratuita … Pusimos en funcionamiento la Cooperativa del Libro, entregando a cada alumno los libros y el material necesario sin cargo, con el compromiso de los padres de su devolución al finalizar el curso del año. Dotamos de un elevado número de máquinas de escribir que permitiera su práctica … Los profesores merecen ser destacados por su ejemplo desinteresado y patriótico: no percibían remuneración alguna”. (3)
Cuando en el ´58, la Unión Ferroviaria le hace la huelga de 47 días a Frondizi, porque éste traicionó una serie de compromisos preelectorales, la huelga se levantó con una intervención militar que impuso algunas horas diarias sin retribución de permanencia en los lugares de trabajo después de cumplidas las ocho horas de trabajo; tamaña e inconstitucional exigencia fue considerada por los trabajadores como un atropello y, ante la pasividad de la conducción gremial, PUCCI capitaneó la protesta iniciada el 28 de noviembre, habiendo sido tomado preso inmediatamente. Juzgado por un Consejo de Guerra* en las instalaciones del 2º Cuerpo de Ejército, fue condenado “en un juicio sumarísimo, que duró apenas veinticinco minutos”, a dos años de prisión, cumplidos parcialmente en el Penal de las Fuerzas Armadas, de Magdalena.
* Con el transcurrir de los meses, Vicente PUCCI escribió una carta a los Jueces que lo condenaron, que publicó La Vanguardia el 19 de mayo de 1959, en la que entre otras cosas, afirmó: “¡Un Consejo de Guerra constituido para juzgar sumariamente a obreros plegados a una huelga que perseguía una mejora económica! Doce militares con su augusta severidad y sus vistosos uniformes presididos por un teniente coronel, componían el Consejo que me juzgó … Preguntas cortantes y amagos de defensa, interrumpidas por el Presidente a cada momento, nos hacía comprender la inutilidad de la misma. Habíamos sido movilizados por un Decreto del Gobierno, y desde ese momento habíamos perdido todo derecho consagrado por la Constitución y las leyes. Al plegarnos a la huelga y desobedecer las órdenes del Comando de Movilización, estábamos incursos en el grave delito de insubordinación. No había defensa y menos aún para los que procuramos ejercitar nuestros derechos civiles y poner en evidencia la torpeza inconstitucional del procedimiento empleado. Eran sin embargo los derechos que en febrero de 1958 los Dres. Héctor Gómez Machado (Presidente del Bloque de Diputados Nacionales de la UCRI) y Julio C. Oyhanarte (integrante de la Corte Suprema de Justicia de la Nación) defendían para los bancarios, y aquellos que por allá por el año 1951 (en oportunidad de la primera movilización ferroviaria, por aplicación de la Ley 13.234 que Perón se había hecho sancionar el 1º de septiembre del ´48, de organización de la Nación para tiempos de guerra, que otorgaba al Presidente la facultad de “todo cuanto concierne a la preparación, organización y dirección de la defensa nacional”, cuyas previsiones “deberán ser adoptadas desde tiempos de paz”) defendió también el actual Presidente de la Nación, en los recursos interpuestos a favor del compañero Alcidez Díaz – preso en tal oportunidad en Villa Devoto –, y de Emilio Maíz, que se encontraba en iguales condiciones, y con quienes hoy comparto la prisión, condenados por sus defensores de ayer”.
En la primera quincena de diciembre, dirigentes socialistas se reunieron con Frondizi para pedirle “la amnistía de todos los obreros sancionados como consecuencia de la movilización ferroviaria” (4), y especialmente Alicia MOREAU pidió por PUCCI, “de quien dijo que no se sometió a ninguna de las imposiciones de la dictadura (peronista), y que al margen de la ley acaba de ser sancionado y condenado a dos años de prisión” (5).
Desde La Vanguardia se asumió su defensa, afirmándose en un editorial, que PUCCI era “un hombre del pueblo, como tantos. No tiene fortuna personal ni de familia. No tiene apellido ilustre que lo vincule a una tradicional aristocracia … No tiene un título universitario que lo acredite ante el mundo intelectual. No tiene más que lo que tienen todos los obreros: brazos fuertes e inteligencia clara, para trabajar y ganar así su pan y el de los suyos, y para pelear y ganar así su porvenir y el de los suyos, pero ganando al mismo tiempo el porvenir para su clase, no separándose de ella al progresar. Porque en definitiva, no teniendo nada que no tengan todos, es capaz de hacer lo que pocas veces se atreven a hacer los que lo tienen todo.
Porque Vicente PUCCI ha hecho todo eso y es, simplemente, modestamente, todo eso, es que nosotros le damos un nombre a la dignidad argentina en esta hora. La dignidad argentina se llama para nosotros, Vicente PUCCI, y Vicente PUCCI se llama clase trabajadora. Porque PUCCI, héroe civil cual ninguno, simboliza … la defensa de todos los altos valores que hacen a la vida digna de ser vivida ... Por eso, tras el símbolo de Vicente PUCCI, defendemos los socialistas a todos los obreros encarcelados, perseguidos, movilizados y castigados.
… Sabemos que con la libertad de PUCCI conquistaremos la libertad de todos, porque él no aceptaría que gestionásemos sólo su libertad personal, porque él no quiere salir si sus compañeros trabajadores (sean del partido y del gremio que sean) quedan en la cárcel”. (6)
Finalmente, PUCCI fue indultado en julio del ´59, recuperando así su libertad.
Ante la división socialista del ´58, apostó al PSA, para luego participar en la construcción del Frente Patriótico y Progresista de Santa Fe, donde integró la fórmula a la Gobernación Alejandro Gómez – Vicente PUCCI para las elecciones del 17 de diciembre de 1961.
Vicente PUCCI se casó en Pergamino con Lidia Juana Mainardi, unión de la que nacieron Inés Magdalena y Laura Inés. Después de su intensa actividad gremial, política y comunitaria, Vicente PUCCI se empleó en la Empresa Roldán, de Mar del Plata, hacia donde en 1970 se trasladó con toda su familia, lugar en el que continuó su militancia, participando como socio fundador en la Asociación Mutual Intercooperativa, y en la Asociación de Fomento Parque Luro.
“Traté siempre de llevar a la práctica lo mucho que me enseñó el PS, por eso participé en varios emprendimientos cooperativos y mutualistas, e inclusive educativos, como cuando en el ´61 impulsé en Pérez – junto a otros ciudadanos preocupados por la educación de nuestros hijos – la constitución del Instituto Secundario Gral. San Martín, luego reconocido por la Provincia”. (7)
PUCCI también nos expresó que se sentía “feliz e identificado con la fusión alcanzada (por el PS), que revitalizará al Socialismo unido y dispuesto a cumplir su postulado representativo de los trabajadores y pueblo en su conjunto”. (8)
Falleció en Mar del Plata, en julio de 2006, y cumpliendo sus deseos, fue incinerado y sus cenizas esparcidas en el mar.
(1) Carta de Vicente Pucci a Carlos Soldo, en oportunidad de cumplir éste los 90 años. Mar del Plata. Abril de 2005.
(2) Carta de Vicente Pucci a Carlos Soldo, en oportunidad de cumplir éste los 90 años. Mar del Plata. Abril de 2005.
(3) Mi Ciudad, Pérez, edición de marzo de 2001.
(4) La Nación, edición del 17 de diciembre de 1958.
(5) La Nación, edición del 17 de diciembre de 1958.
(6) La Vanguardia, edición del 19 de mayo de 1959.
(7) Relatos de Vicente Pucci, Mar del Plata, mayo de 2005.
(8) Relatos de Vicente Pucci, Mar del Plata, mayo de 2005.
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