Hijo del uruguayo descendiente de la itálica Colonia Valdense, Pablo Adolfo Rochon, y de Adela Peyronel, de Riclareto, Torino (Italia), nació en Venado Tuerto el 8 de enero de 1900, ingresando al PS el 21 de mayo de 1928.
De niño concurrió a la escuela de la comunidad valdense (metodista), de doble turno, que funcionó en Venado Tuerto, y en 1912, como premio a su contracción escolar y de parte de su tío David Peyronel, recibió de regalo un violín, con el que se destacó en la entonces Banda de Música Infantil. Luego, durante la década del ´20, participó en la Banda de Música de adultos, e inclusive en el Teatro.
Fue uno de los promotores y sostenedores de Ideas e Ideales, Revista de Orientación Doctrinaria, Científica, Literaria y Artística, Órgano del Centro Socialista de Venado Tuerto, de aparición mensual, que comenzó en octubre del ´32, desde cuyas columnas abordó con solvencia distintas temáticas.
Así, no pudo dejar de sumarse a la controversia entre los socialistas y el gobierno comunal, y en Violencia Inútil, acusó al Intendente de “despacharse con una retahilla de insultos, y despotricar contra la Revista. Hemos releído nuestros comentarios minuciosamente, sin hallar en ellos la mínima palabra ofensiva o malintencionada, que mereciese tal exabrupto, y si hubo error - que no lo creemos -, con una rectificación correcta bastaba, sin descender a la calificación injuriosa y totalmente falta de razón”. (1)
En Grandeza y miseria se reiteró en la crítica a los poderes públicos, afirmando que la primera está en “el trabajo emprendedor y constructivo del vecindario laborioso. La miseria, en la acción del gobierno municipal, en la que se refleja la dolorosa historia de nuestro país. Mientras el pueblo avanza bordeando escollos temibles y laborando incesantemente el porvenir, ¿podremos decir que los gobiernos han coadyuvado en alguna manera tan inmensa tarea, en la forma que debieron hacerlo?”. (2)
En otra oportunidad, analizando críticamente la realidad y proponiendo políticas superadoras, suscribió la nota La Crítica y la Acción Socialista, donde expresó que el PS es “un Partido de ideales pero no de ilusiones ... Alentamos altos ideales de elevación moral y material de la masa popular, ideales basados en el conocimiento de la realidad, pero de una realidad que parte de un concepto distinto al estado actual del panorama político-económico argentino. Y de ese concepto distinto en la apreciación de un estado social que el socialismo considera contrario a los intereses de la clase trabajadora y productora, nace la crítica y acción socialista que involucran métodos doctrinarios, científicos, humanos, y reformas fundamentales en las leyes económicas que rigieron y rigen en el país bajo la férula capitalista, que de día en día ve resquebrajarse sus cimientos fundados en la arena de métodos que no condicen con la realidad, frente al torrente impetuoso de nuevas ideas y necesidades humanas impostergables y justas”. (3)
Asimismo, se animó a analizar el país y el mundo desde Venado Tuerto, en artículos en los que su pluma lucía diáfana y profunda al momento del análisis reflexivo, dejándonos una rigurosa visión de aquellos tiempos de la década infame por el fraude, la corrupción, la explotación y la infiltración cultural fascista, cuyas predicciones a grandes rasgos se fueron cumpliendo, con un mensaje de esperanza como colofón, cosa que hizo en El Inquietante Presente (4), y en Deberes ciudadanos, (5).
La caracterización de las prácticas que a ello llevaron, puede observarse en un extenso artículo sobre Políticos Criollos y Políticos, donde diferenciando a unos y otros, entre otras cosas expresó: “Una vez más nos brindan los políticos lugareños, la ocasión de comprobar que no han abandonado los procedimientos empleados hasta aquí para la conquista del votante, sino que emplean un nuevo y más refinado medio para engañar al elector. El recurso empleado ahora es la calumnia vil … Los socialistas ya conocemos estas artimañas esgrimidas por los partidos políticos criollos que tienen mucho que ocultar, y que solo pueden ganar elecciones corrompiendo las conciencias y, en especial, a la juventud, que por falta de experiencia le resulta fácil presa”. (6)
El 9 de noviembre del ´39, contrajo matrimonio en Venado Tuerto con Juana Cöente, unión de la que nació en 1951, Angélica Susana, distinguida y prestigiosa artista venadense egresada como Licenciada en Pintura de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata, y habitual expositora desde 1973 en galerías, centros culturales y museos de Argentina, Colombia, Ecuador, Estados Unidos, México y Panamá.
Trabajador ferroviario, a principios de la década del ´40 fue trasladado a Cañada de Gómez, como segundo Jefe de Estación. Durante la década peronista, fue una de las tantas víctimas de la persecución política desatada, prefiriendo renunciar a su puesto de trabajo antes de afiliarse al Partido de la dictadura.
A su retorno a Venado Tuerto en el ´55, ya sin el trabajo en el ferrocarril, padeció el desempleo y meses sin cobrar - con todo lo que ello significa en un hogar de trabajadores -, en los que se defendió como pudo, trabajando en distintos quehaceres, cobrador de Obras Sanitarias, etc., pero siempre con la hidalguía y templanza de quien, convencido de la bondad de sus ideales y la consistencia de sus principios éticos, jamás resigna su dignidad a cambio de un supuesto “buen pasar”.
Entre las instituciones que contaron con su activa participación, están la Biblioteca Ferroviaria, posteriormente y hasta nuestros días, Biblioteca Popular Florentino Ameghino, donde ejerció como secretario de actas; integró la Comisión Popular que tuvo como misión adquirir una ambulancia para el Hospital Público venadense, que terminó socorriendo a las víctimas del terremoto de San Juan; fue uno de los organizadores de la Cooperativa de Obras Sanitarias; y uno de los fundadores de la Casa del Niño.
Con el advenimiento de la dictadura de Onganía, y la clausura de las actividades y locales del Partido Socialista, fue depositario de la Biblioteca anexa al Centro Socialista.
Falleció en Venado Tuerto, el 9 de julio del ´69. Una vecina y militante socialista nos señaló que recuerda que, “cuando llegaba del trabajo, salía con su violín al patio, y le tocaba música al canario: cuando ROCHON dejaba el violín, el canario comenzaba su silbido”. (7)
“Papá fue hombre de ilimitada riqueza espiritual. Su sentido de la solidaridad fue una práctica diaria en su vida, aunque muchas veces daba lo que no tenía: era habitual que en la mesa de casa, siempre hubiera algún forastero compartiendo lo poco que había, aunque lo viéramos por primera y única vez. Cualquier ave de paso que necesitara la galleta diaria o un abrigo, sabía que en casa de los Rochón los tendría a disposición desinteresadamente”. (8)
(1) Ideas e Ideales, Venado Tuerto, edición de abril de 1933.
(2) Ideas e Ideales, Venado Tuerto, edición de junio de 1933.
(3) Ideas e Ideales, Venado Tuerto, edición de enero de 1933.
(4) Ideas e Ideales, Venado Tuerto, edición de julio de 1933.
(5) Ideas e Ideales, Venado Tuerto, edición de diciembre de 1933.
(6) Ideas e Ideales, Venado Tuerto, edición de diciembre de 1933.
(7) Relatos de Olga Fueyo, Venado Tuerto, enero de 2005.
(8) Relatos de Angélica Rochón, Venado Tuerto, enero de 2005.
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