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Archivo - Biografías

Sosa Covián José María
Militante de
Rufino
CCE
32.742
Foto Nº
Día corrección
31-12-2008

Miguel Osvaldo SOSA COVIAN, fue un agrimensor descendiente de una familia de arraigo en Argentina y bastante adinerada, que en 1909 editó El Gladiador, de Rufino, militando políticamente en el Partido Demócrata Progresista, aunque en el ocaso de su vida (falleció el 18 de diciembre de 1927), simpatizó vivamente con las ideas socialistas, lo que seguramente influyó para que su hijo José María se afiliara al PS a temprana edad.
 
Éste, nació el 3 de junio de 1907, en Rufino, y fue hijo de Juana Fernández, aunque criado desde niño por Máxima Josefa Sánchez, su madre espiritual, y desde muy joven comenzó a desplegar una intensa actividad comunitaria, tanto que fue uno de los jóvenes fundadores, el 19 de marzo del ´19, del Club Sportivo Rufino, el que presidió (1946/48); inspirador – además – de los colores rojo y blanco de su divisa, “que eran los que lucía el histórico Alumni, de quien COVIAN fue ferviente admirador*” (1)**; e integrante, junto a Carlos POLDRUGACH, del equipo de fútbol que en la década del ´20 le dio grandes triunfos a la Institución***.

* Según su hija Susana, esta referencia no es correcta, aunque la verdad no cambiaría la inspiración de los colores, ya que SOSA COVIAN, “era hincha de River Plate: por eso lo llevó al Club a Bernabé Ferreyra”.
**Ello implica que sólo tenía 12 años de edad según el documento, cuando fundó el Club. En realidad, tenía algunos años más de edad biológica, porque el padre lo anotó ante el Registro Civil años después de su nacimiento, para evitar reclamaciones de la madre biológica, quien los había abandonado a los pocos meses de darlo a luz.
*** Integró el equipo de la Selección de la Liga Rufinense de Fútbol que en 1928 disputó en San Luis un triangular con las Selecciones Puntana y de Córdoba.

Corría octubre del ´31. El proceso electoral pergeñado por la dictadura de Uriburu, preparaba uno de los fraudes más escandalosos del siglo XX. Diez días antes de las elecciones la UCR convocó a la abstención, y la militancia de la Alianza Demócrata-Socialista redobló su apuesta. Un grupo de militantes socialistas rufinenses recorrieron pueblos vecinos en búsqueda de apoyo de nuevas voluntades ciudadanas, y fue víctima de un “bárbaro atropello llevado a cabo por la policía de Cañada Seca contra los compañeros Justo LERENA, José María SOSA COBIÁN, Eduardo FORT, Romeo FERRARA, Damián GONZÁLEZ, y Juan J. DIANDA, disolviendo la conferencia con revólver en mano. Dicha policía tiene atemorizada a la población, pues los ciudadanos que no entregan la libreta son perseguidos sin contemplaciones”. (2)

El 26 de mayo del ´34, contrajo enlace con la joven María Rosa, radicándose el matrimonio en Sancti Spíritu, donde ejerció como juez de paz, cargo al que tuvo que renunciar en la época de los conservadores fraudulentos de la década infame, al negar su afiliación al partido del gobierno. Pero no todas fueron pálidas en esa localidad: el 17 de mayo del ´35 María Rosa dio a luz a las mellizas Stella Maris y Cristina Andrea, inaugurando la procreación de una familia ejemplar que, ya en Rufino nuevamente, se vio embellecida con la llegada de Susana Sonia y Miguel Osvaldo.

En su ciudad natal, José María SOSA COVIAN y los suyos recibieron la ayuda de los Rosa, que tenían verdulería y aportaron la solidaridad suficiente como para, con tesón y sacrificio, salir adelante: trabajó como corresponsal y colaborador de La Verdad, de Junín, y fue comisionista Rufino-Buenos Aires, donde se hospedó en la casa de los Viola, familia con la que trabó tanta amistad que, a su instancia, inscribieron a sus hijas Norma y Nidia como bailarinas del Teatro Colón: con el tiempo, Norma Viola y el Chúcaro, marcaron huella en la historia de las danzas folklóricas argentinas.

Sus enraizadas inquietudes culturales, lo hicieron gustar del arte, la poesía y la lectura, “inculcando a sus hijas y a su hijo los valores de la formación espiritual e intelectual. Aunque él fue un autodidacta y sólo había cursado la escuela primaria, hizo estudiar música y baile a sus hijas. También promovía en nosotros la práctica de los deportes: era un amante de las actividades físicas” (3). Tanto fue así, que resultó el gran impulsor para que el legendario rufinense Bernabé Ferreyra, llegara a River Plate.

“Cuando supimos baile y música, en casa se daban clases de danzas clásicas españolas, y a la llegaba de fin de año, siempre se realizaban recitales en beneficio de alguna institución de bien público”. (4)

“A Papá no le interesaban las cosas materiales. Mamá colaboraba en el sostenimiento material de la casa, haciendo trajes de novia, peinando, obteniendo así algunos pesitos con los que luego cambiaba en cuotas la cocina a leñas por la de gas, la heladera a hielo por la eléctrica” (5). Es que María “era una de esas mujeres luchadoras, que a la par que trabajaba incansablemente para ayudar al sustento familiar, apuntalaba todos los proyectos de su familia, y estaba siempre dispuesta para quien la necesitara. La casa de los Sosa Covian, en la calle España, era una permanente romería de gente”. (6)

Dentro de la “romería de gente”, además de la gente del pueblo, del vecindario, estaban también significativas personalidades de la música: “Por casa pasaron Horacio Guaraní, Eduardo Falú, Chacho Santa Cruz, y otros tantos artistas de tendencia progresista”. (7)

Mas SOSA COVIAN no era de los que se quedan en las palabras, que con tanta facilidad fluyen de los labios de los corifeos pontificadores de los movimientos gregarios, sino que predicó con su ejemplo la practicidad de sus conceptos e ideas, y con la responsabilidad de sostener una familia a cuestas, y de participar activamente en mejorar la sociedad donde actuó, se dio tiempo para estudiar y recibirse de Martillero Público, profesión que ejerció desde España 242, ofreciendo sus servicios para intervenir en “campos, propiedades, terrenos, quintas, mercaderías, etc.”.

Su vocación por promover mayores estadios de cultura, lo llevaron pronto a enredarse en las lides periodísticas, y tal como se expresa más adelante, juntando sus pequeños ahorros y en sociedad con otro ejemplar socialista, Inocencio Nucho FERNÁNDEZ, hermano de su madre biológica, iniciaron la tan heroica como humilde empresa de editar un periódico rufinense, emprendimiento humano y periodístico que ya superó con hidalguía los cincuenta años de existencia.

“Aquel hombre morocho, respetuoso con los niños, educado con los mayores, inquieto por las realidades del país, vecino como pocos, y además socialista por pensamiento político, un día dejó su tarea de comisionista para dedicarse al periodismo. Y locuaz como era, deslizó el proyecto entre el vecindario como para cargarse de optimismo con el aliento”. (8)

En efecto. Como continuidad de la lucha por la verdad y la emancipación esparciendo ideas libertarias, que había iniciado El Pueblo 20 años antes, el 11 de diciembre del ´52 vio la luz Noticias, bajo la responsabilidad de los socialistas José María SOSA COVIAN e Inocencio Nucho FERNÁNDEZ, ejerciendo el primero su dirección y haciendo el segundo de tipógrafo, y cuya administración se encontraba en España 242: “Con ‘Cochengo’ SOSA COVIAN juntamos $ 5.000, con los que compramos el primer material tipográfico. El armado del periódico se hacía en un taller que teníamos en la calle Juan B. JUSTO. Una vez lista la forma, cargábamos el material en un pequeño carrito de tres ruedas, construido para tal fin, y lo llevábamos a imprimir a altas horas de la noche a la Imprenta La Luz, de Ricardo Benedetto. Hubiese lluvia, truenos, granizo o hiciese frío, el periódico igual debía salir; y allí iba yo (Inocencio FERNÁNDEZ) cargando mis bártulos para cumplir con la tarea.

Quiero destacar lo importante que fue para el Noticias, el aporte de Ricardo Benedetto, ya que en su taller y con sus máquinas se imprimía dicho periódico, sin recibir, el señor Benedetto, un peso en compensación”. (9)

“Así como Cervantes le puso a Don Quijote un Sancho Panza, también la vida le puso a José María SOSA COVIAN a Inocencio FERNÁNDEZ. Con el pensamiento y la pluma de uno, y el trabajo que no sabía de horarios del otro, no era menos que esperar que el proyecto puesto en marcha avanzase. Y así fue. No es tiempo de detenernos a pormenorizar la arcaica tecnología de impresión de aquellos años, pero con solo decir que había que parar letra por letra para armar todo un diario, basta y sobra”. (10)

Un año de vida periodística bajo el imperio de las restricciones al ejercicio de la libertad de prensa, ya a través de la regulación en la provisión del papel, o desembozadamente a través de la censura, era motivo suficiente para celebrarlo.

Y SOSA COVIAN no quiso dejar la oportunidad, para expresar en el primer aniversario de Noticias que “en este lapso de tiempo, ha sido firme nuestra posición de periodistas libres e independientes, fieles a los principios democráticos que nos impusiéramos como ideario de lucha y que son los únicos que permiten vivir la vida del espíritu con dignidad ciudadana. Ellos han sido la fuente de inspiración que animó invariablemente nuestra prédica semanal.

Nos iniciamos a la vida pública con una tirada de 1.200 ejemplares, que disminuyó de inmediato a 1.000, y hoy, sin haber hecho ninguna conscripción de suscriptores, ni visitado las poblaciones vecinas, donde contamos con un buen ambiente, estamos ya en los 1.410. Entre éstos se cuenta gente de distintas ideologías, antecedente que da la pauta de la imparcialidad de nuestro juicio en la apreciación de los problemas que planteamos con frecuencia”. (11)

Para el segundo aniversario, tras reconocer que han sido muchos los obstáculos superados para continuar en la brecha, Noticias continuaba en la lucha porque “nos ha alentado nuestra propia fe, y el aliento de la opinión pública que nos ha apoyado constantemente, signo seguro de que vamos bien por el camino elegido, y que en esta hora del mundo en este terreno, se presentan dificultades que sólo se vencen con coraje, con una política de prensa atinada, hasta que aparezcan tiempos mejores. Siempre nos dijimos en este aspecto, como repitiendo un aforismo: entre no hacer nada y realizar algo, la elección no es difícil. Y henos aquí en pleno derrotero, con la mirada fija en la finalidad que nos propusimos al dotar a Rufino de una voz imparcial, seria y responsable, registrando las resonancias del constante latir de su vida disímil”. (12)

“Al mejor entender de muchos, Justo LERENA y José María SOSA COVIAN – caprichosamente (¿?) correligionarios en su pensamiento político – marcaron rumbos, fijando posiciones. Iban más allá de la mera recopilación de datos en lo que hacía a la noticia del momento; sostenían sus principios a ultranza y daban el justo valor a las leyes, la justicia, la razón, y la verdad” (13), señaló el trabajo de una estudianta rufinense.

“Desde la óptica periodística, y en función de medio de comunicación abierto, las páginas de Noticias estuvieron siempre al servicio de la inquietud de todos aquellos que se sentían atraídos por el encanto de escribir. SOSA COVIAN le daba oportunidad a los jóvenes que se iniciaban, y no sólo publicaba en las páginas de su diario el material recibido, sino que, además, lo acompañaba generalmente con su comentario alentador y constructivo. Su posición rígida e irrenunciable en lo que hacía a algunos aspectos de la vida cotidiana, como el juego clandestino, la prostitución y demás lacras sociales, lo llevó más de una vez, a enfrentamientos y situaciones enojosas; empero, siguió adelante con su propuesta, sin caer, jamás, en el facilismo de la complicidad”. (14)

José María SOSA COVIAN fue “un típico periodista de pueblo. Tenía muchísimas relaciones; alternaba en los distintos clubes; tenía ascendencia en el deporte, porque él había sido un buen deportista (practicó fútbol, ajedrez, etc.); políticamente, era muy respetado, y, en líneas generales, estaba permanentemente actualizado con todo lo que ocurría en la ciudad. Era inquieto, y siempre estaba preocupado por el progreso de su pueblo”. (15)

Desde nuestra parcialidad socialista, no vemos casualidad ni capricho en que estos dos símbolos de militancia socialista que fueron LERENA y SOSA COVIAN, hayan sido también prototipos del periodismo libre: el socialismo no se desarrolla sino con la democracia, y la democracia no se perfecciona y supera sino con el socialismo, y ambos son padres e hijos de una señora tan popular como maltratada: la Libertad.

Desde las columnas de Noticias, era habitual que SOSA COVIAN escribiera en nombre y sostén de esos ideales superiores. Así, con la excusa de la fecha patria, en épocas de cepos y censuras, editorializó extensamente – por ejemplo – sobre El Ideario de Mayo y la Libertad de Prensa, afirmando “que la libertad de prensa y por ende el periodismo libre, nació con la Revolución de Mayo, creció liberado de censura en la época rivadaviana, se eclipsó durante la tiranía (de Rosas), y reapareció vigoroso con los hombres de la Asociación de Mayo.

Es rigurosamente cierto que en nuestro país ha existido una honrosa tradición de libertad con respecto de la prensa y que nadie se ha escandalizado por los ataques agresivos de nuestros diarios en toda nuestra historia … Es que la grandiosidad moral de los hombres, cuanto más si son funcionarios o representantes del pueblo, no se tambalea por los ataques del adversario. Son sus faltas las que le hacen temer a la prensa libre, y es la vanidad atacada la que le hace ver calumnias e injurias allí donde solamente hay críticas y a lo sumo difamación, reprimibles estas últimas con el desprecio o con la reacción personal. La libertad de prensa no ataca ni lesiona el orden social, sino que, muy por el contrario, tiende a asegurar la vigencia de las garantías constitucionales” (16) … Con tal claridad conceptual, ¿hacía falta decir – Escuche General!?

Así, pues, no extraña que derrocada la tiranía en el ´55, otro no menos extenso editorial arribó con la misma concepción la situación producida: “Los dolorosos y acelerados acontecimientos que son de dominio público, entrañan una lección histórica que no se puede olvidar fácilmente. Es necesario que ella quede indeleblemente grabada en la conciencia argentina para que le sirva como instrumento fundamental en el camino de su perfección moral y política.

Pretender gobernar a un pueblo sin el concurso de su pensamiento libre, expresado a través de sus instituciones más caras y que son síntesis de un largo proceso democrático que costó tantos sacrificios a nuestros mayores, sojuzgándolo a la par que se pregonan y dictan medidas dirigidas a hacer su felicidad, es negar la condición esencial que hace al hombre digno, humano, civilizado. Sería la libertad de la bestia a quien se atiende y alimenta bien.

Ésta es la lección que ignoró el gobernante recientemente depuesto por la revolución triunfante y que ha costado sangre ¡mucha sangre!

Nadie como él, al advenir al gobierno aún en forma irregular, tuvo un apoyo tan extraordinario del pueblo, especialmente de su masa trabajadora, olvidada, postergada, y descreída. Era así, reconozcámoslo honradamente. Ese era el estado anímico de ese importante sector del pueblo argentino que contribuye diariamente a la grandeza y prosperidad de la patria. Quizá, ello, lo llevó a entregarse inerme, de buena fe, en los brazos que se le abrían generosos de perspectivas reivindicadoras de justicia social. El precio de esa hermosa posibilidad – sueño de tantos idealistas de la justicia social –, era el sometimiento a la voluntad omnipotente del jefe y sus consignas, renunciando a lo más sagrado que tiene el hombre que es su facultad pensante, discriminando en su favor, obedeciéndole, adorándole y … ¡cuidado de no contrariarle!”. (17)

SOSA COVIAN tuvo razones para expresarse así, porque por su casa “habían pasado muchos socialistas perseguidos, hasta mujeres con quemaduras en sus pechos, y hombres torturados, durante la década peronista”. (18)

Este luchador de la libertad, durante sus veinte años ejerciendo heroicamente el periodismo libre, sin admitir complicidades de ningún tipo y comprometido con el progreso material y espiritual de su pueblo y su gente, no sólo fue un hombre honesto y decente, sino que desde las columnas de su periódico dio cátedra de equilibrio, mesura y madurez, perfectamente armonizadas con la templanza de los grandes luchadores.

En sus participaciones comunitarias, encontramos a SOSA COVIAN participando el 19 de abril del ´60 en la reunión preparatoria de lo que sería la Asociación Amigos del Arte y la Cultura, la que, constituida definitivamente el 19 de agosto de ese año, designó su primera comisión directiva, de la que aquél formó parte. Y entre los fundadores e integrantes del primer Consejo de Administración de la Caja de Crédito Rufino, el 16 de abril de 1961, constituida “ante el beneplácito general de la población”, e “inspirada en los nobles principios de Rochdale, viene cumpliendo su función dentro de esa inquebrantable línea”. (19)

Al fallecimiento de José María SOSA COVIAN, acaecido el 16 de julio de 1971, la prensa lo despidió con estas emotivas palabras.

Desde Propósitos, se reconoció que “durante un cuarto de siglo bregó con su pequeña gran hoja por la elevación moral, cultural, social y política de su pueblo, con la modestia, la laboriosidad y aplicación de una abeja en su celdilla. Su honradez espiritual le impidió caer en la lasitud que invade a veces a la prensa del interior, y fue un combatiente a cara descubierta por el bienestar general y el interés nacional. Esta actitud patriótica, pudo acarrearle a COVIAN toda suerte de dificultades, que su nobleza periodística supo sortear, con el firme apoyo de su consternada esposa y la lealtad de sus amigos. Así, Noticias trascendió los límites lugareños y era esperado en muchos sitios donde se necesita respirar el oxígeno de la prensa libre. Rufino no podrá olvidar a su integérrimo propulsor, al intérprete de su más sana y desprejuiciada opinión pública, y Propósitos hace un alto en la ardorosa lucha, se descubre y le rinde con estas líneas su emocionado homenaje”. (20)

Y al año de su fallecimiento, lo recordó señalando que había sido “un gran periodista de la prensa chica, que es la gran prensa del país”, destacando “sus banderas de progreso y de amor al país”. (21)

Desde el periódico de la Iglesia no se retaceó reconocimiento alguno: “Acompañando a sus palabras con un movimiento expresivo de brazos, sostenía sus conceptos en defensa de los principios que le asistían como buscando en ese permanente gesticular el complemento a la expresividad de sus términos. Era un idealista, pero sus ideales no fueron nunca estiletes para herir al amigo que no compartía su forma de pensar. Y así como defendía ardientemente su posición, sabía escuchar y respetar. Para él, los valores humanos estaban por encima de banderías políticas y de las creencias religiosas. Así aprendimos a respetarlo y a estimarlo más que como colega, como amigo, porque en cinco de cada seis se sus actos, estaba dando, preocupándose o ayudando al que le precisaba. Porque le resultaba mucho más fácil dar que pedir. Porque no entendía el lenguaje de odios y rencores, y en cambio traducía perfectamente bien el sentir de los que sufren”. (22)

La vecina Laboulaye se sumó al duelo, “de la familia periodística de la zona y del interior”, porque “uno de sus luchadores más aguerridos, ha resignado sus armas … Era un periodista inquieto que tuvo la virtud de mantenerse fiel a sus principios, algunos de los cuales eran resistidos por las corrientes populares”. (23)

Y desde Firmat, un colega destacó la “ponderable labor en pro del mejoramiento de aquel vecindario, en todos los órdenes”, que había realizado SOSA COVIAN, a través de una “lucha entusiasta y constante”. (24)

Con el amor filial de todo hijo agradecido por el ejemplo constructivo y emancipador de sus padres, su hija menor nos lo recordó como “un gran amante de la cultura. Un hombre muy tolerante y comprensivo que nos preparó para la vida y la participación, sin hacernos sentir obligación por suscribir sus ideas. Un gran librepensador al que su ateísmo no le obstaculizó nunca ser comprensivo, tolerante, y con vocación para la convivencia armónica para con todos los que pensaran distinto. Tanto fue así, que era una costumbre juntarse con Aldo Fiandrino y el cura Semprini a jugar al ajedrez, y, dirigiéndose a éste, recordarle que a pesar de la amistad y el profundo respeto que mutuamente se profesaban, continuaban ‘sin arreglarse esos dos puntitos’ … Los ‘dos puntitos’ eran la educación pública, gratuita y laica, y el divorcio, que los enfrentaron conceptualmente de por vida”. (25)

Tres años después de su muerte, su entrañable amigo José María Plaza, se confesó afirmando que “todas las almas sinceras de Rufino (hasta sus más enconados adversarios) lamentaron profundamente su deceso; yo, simplemente respeté su partida. Ni una lágrima derramé en el camposanto al despedir sus restos, y a solas tampoco.

Fue una pieza oratoria dedicada a un semejante que me precedía en el viaje definitivo ... nada más. Claro que, de ser ‘Cochengo’ el hombre fallecido, todo hubiese sido diferente y mi dolor inconsolable ... ¡pero ‘Cochengo’ vive!

Él me acompaña en el camino del arte, y festeja conmigo los triunfos, y me consuela siempre en los altibajos de la existencia.

SOSA COVIAN no iba a creerme jamás que muchos de los que él consideraba amigos, pretendieran negociar con su agonía, aunque su esposa, su hijo y yo estuviésemos en el secreto.

‘Cochengo’ sí está seguro de ello: ¡Porque ‘Cochengo’ vive!

SOSA COVIAN fue un idealista con un toque de excesivo romanticismo en una época donde el dinero y la traición prevalecen por sobre todas las cosas, y así murió, convencido del valor de sus luchas.

‘Cochengo’ comparte conmigo esta teoría ... ¡Porque ‘Cochengo’ vive!

Y vivirá por siempre hasta que el mundo que él soñó sea una realidad incuestionable.

Hoy iré al cementerio a visitar la tumba de SOSA COVIAN, y recordaré a todos los amigos que descansan en ese lugar tétrico y sagrado, menos de ‘Cochengo’. ¿Para qué? Si ‘Cochengo’ vive ...”. (26)

Para el 25º Aniversario de Noticias, la Mesa Coordinadora de Jubilados y Pensionados de Rufino, en emotivo acto, descubrió una placa recordatoria ante la tumba de SOSA COVIAN, como “justiciero homenaje a quien fuera su director-fundador, cuya voz rectora y sanos ideales siguen iluminando a los continuadores de su obra”. (27)

Y José María Plaza dio nuevamente su presente con Elegía para un periodista:

I

“Silencio absorto. Lágrima indecisa.
Y asombrada visión que en mí perdura,
Me devuelven la piel de tu estatura
En la tierra frutal que te eterniza …

No se qué aurora o cantarina brisa
Socavarán de luz tu astilla oscura,
Cuando florece entre tu voz madura
La rosa inmemorial de la ceniza.

SOSA COVIAN: amigo inolvidable,
Empuñaste tu pluma insobornable
Porque la integridad fue tu abolengo.

Y así junto a tus seres tan queridos,
Nos hallamos ahora aquí reunidos,
¡pues nunca dejarás de ser ‘Cochengo’!

II

Aquella hoja lejana que fundaras
Colmando tu ansiedad de visionario,
Ya cumplió el 25 aniversario
Como un día quizá tu lo soñaras …

Periodista sin tacha, siempre en aras
Del más alto sentido humanitario,
Lograste que Noticias, fuese diario
Cual justo premio por tus luchas claras …

Hoy la ‘clase pasiva’ se destaca
Al llegar hasta ti con una placa
Que honrará tu figura sin medida.

Tanto afecto demuestra de este modo,
Que no puede morir jamás del todo
¡quien como tú dulcificó la vida!”. (28)

Diez años después, Plaza editó su libro de poemas Territorio del Alba, en el que dedicó Permanencia “al desaparecido periodista e inolvidable amigo, José María SOSA COVIAN, en algún lugar sin tiempo”:

I

Estabas más allá del idealismo,
impasible en la cima o la pendiente,
con el místico fuego del creyente
sobre el filo cordial de tu ateísmo.

Alma tan desprovista de egoísmo
no puede estar jamás del todo ausente;
y nadie te recuerda por yacente
sino por recobrado de ti mismo ...

A tu lado crecí cual una espiga;
y ya exiliado de tu voz amiga
he de afirmar aunque mi sangre agote,

que de haber tú nacido siglos antes,
hubiera sido inútil que Cervantes
escribiera la historia del Quijote.

II

El pueblo te prestaba su latido
cuando en tu pluma le brindaste tanto,
que te ví triunfador en el quebranto
y te sentí ante el triunfo conmovido.

Yo comprendí tu sueño incomprendido
y hasta he llorado con tu propio llanto,
porque estabas muy cerca de mi canto
como hoy te hallas tan lejos de mi olvido.

SOSA COVIÁN, hermano sin alarde,
aún te imagino en tu concepto pulcro
cual un patriarca que en su fe se inspira ...

Por eso fue que en tu postrera tarde,
en el húmedo umbral de tu sepulcro
la muerte comenzaba a ser mentira”. (29)

A los veinte años, Noticias, verbalizando seguramente las heridas y los dolores de muchos rufinenses ante la reciente caída del Banco Birco, recordó que “luego de tanto tiempo, hoy le podríamos decir (a SOSA COVIAN) que todavía estamos en la lucha, que mal o bien continuamos en la senda.

Así, tomando algún recuerdo, le podríamos hablar de lo sucedido en tantos años y, sin pensarlo mucho, así al azar, le charlaríamos sobre lo que fue de su querida Caja de Créditos, de lo que fue su historia, que se transformó en Banco, que su pasar en esta última instancia fue esplendoroso hasta el 29 de abril próximo pasado, un día nefasto, y si bien la triste novedad nació el viernes anterior, 26 de abril, recién tomó estado público ese ‘día del animal’. Que al frente del mismo se encontraban otras comunidades y un grupo importante de Rufino. Muchas de esas comunidades integraban el Birco, gracias a que en las mismas también existieron Cajas de Créditos; que de alguna de ellas, además, en su fundación habían contado con el aporte de su granito de arena. Y que hoy, también padecen de lo que sufrían antes. Que sus asociados, por no tener otras entidades bancarias en sus pueblos, ya tienen que trasladarse a cobrar su jubilación, el cheque de la leche o abonar sus impuestos, etc., a otras localidades con el trastorno de viajes, pérdidas de tiempo, etc., como hace en algunos casos treinta años atrás.

¿Que más le podríamos decir, no sólo a nuestro Director, sino a ese grupo de hombres que lograron con honradez, visión y trabajo, lo que es hoy tal ingrata nueva? Que llegó a contar con alrededor de ciento setenta familias que dependían de aquel viejo sueño, y hoy están siendo víctimas de un futuro incierto. Que los extrañamos, no solo por lazos familiares sino por haber sido dirigentes honestos en su mayoría, y que las nuevas generaciones no hemos, hasta el momento, podido suplantar”. (30)

Finalmente, en una hermosa pieza periodística confeccionada con motivo de los 50 años de Noticias, la pluma de Mario Aníbal Martini rindió un merecido homenaje a la memoria y a los frutos de la ejemplar conducta del no menos ejemplar socialista que fue SOSA COVIAN: “fiel a sus ideas, firme en sus principios, insobornable luchador de la verdad y la justicia, incapaz de una ofensa artera, constructor de noticias desde la verdad. Sin compromisos ni formas capaces de torcer su línea. No fueron años fáciles los del comienzo. Le tocó luchar siempre desde la oposición. No le prestó su pluma a la prensa servil y alcahueta ni le mezquinó críticas al despotismo de gobiernos militares. Al peyorativo apelativo de ‘pasquín’ con los que afectados intentaban descalificar, ‘Cochengo’ respondía siempre con altura ... ‘Pasquín sí, pero honesto’.

Y un día cualquiera, después de padecer con encomiable dignidad los embates de una penosa enfermedad, se fue de este mundo. Como único capital la familia, sin un peso como había sido desde siempre su forma de levantar banderas de pobreza desde la honestidad.

Y como el pan de todos los días debía llegar a la mesa numerosa, al día siguiente Noticias estuvo en la calle. Con la experiencia y las ganas de Nucho, con el coraje de Miguel - que de todo esto entendía poco y nada, pero que sintió el llamado y se puso al frente -. Si en algo podía cambiar Noticias sería en el estilo, pero nunca en los principios. Y desde esos principios de ponerle el hombro al desamparado, de luchar por el desprotegido, de gritar por los que no tienen voz, de insubordinarse ante la injusticia, Miguel luchó - recurriendo a Cervantes - contra mil molinos de viento. Rudimental en su estilo, sin medir las consecuencias, caminando la ciudad, aguijoneando desde su columna ‘Cositas’, regalando solidaridad en silencio, cosechando enemigos a la vuelta de cada página, pero sin miedo. Total, tantas veces le había pegado ya la vida que una mancha más no iba a cambiar su condición de tigre. Secretos de confesión, dicen los clérigos; de profesional: médicos, abogados y psicólogos, por dar solo algún ejemplo, Miguel se llevó el suyo a la tumba sin jamás citar la fuente que lo embretó en un juicio que comprometía el futuro de su familia. Y en medio de esa tristeza solitaria que los amigos percibíamos pero él nunca contaba, una mañana, con el tiempo suficiente como para besar a sus seres más queridos, se murió de pena.

Noticias fue Noticias de Rufino por alguno de esos caprichosos argumentos legales, pero a la hora más difícil apareció la figura prominente de ese chico que se había estado preparando, a lo mejor sin imaginar jamás que tan pronto lo iban a llamar a tomar la posta. José María SOSA COVIÁN, el hacedor de Noticias, la llama del proyecto y la estructura del diario, encontró continuador en tercera generación.

Ese gordo bueno al que los amigos llaman ‘Chino’ se despojó un día de su vestimenta de tipo informal, al que la vida le corría por el costado; se puso el overol, sentó cabeza en lo formal, y está llevando adelante lo que hace cincuenta años fue el sueño de su abuelo.

Son cincuenta años dando noticias. Los periodistas no sueñan con fortunas, están llenos de utopías. Por eso luchan, por eso se exponen, por eso pasan privaciones. Como el servicio está puesto en los demás, pocas veces piensan en ellos. Tienen como materia prima la noticia y como herramienta de trabajo su vuelo para informar. Cincuenta años trabajando para una comunidad no es poca cosa. Son cincuenta años de Noticias y vale la pena festejarlos”. (31)

(1) Martín Antonio, De la Carreta al Brillante. Rufino: Historia de una Ciudad, Tomo II, Ed. All Publicity, Rosario, 1964.
(2) La Vanguardia, edición del 28 de octubre de 1931.
(3) Relatos de Susana Sosa Covian, La Plata, mayo de 2005.
(4) Relatos de Susana Sosa Covian, La Plata, mayo de 2005.
(5) Relatos de Susana Sosa Covian, La Plata, mayo de 2005.
(6) Noticias, Rufino, edición del 8 de enero de 2005, en nota firmada por Aníbal Mario Martini
(7) Relatos de Susana Sosa Covian, La Plata, mayo de 2005.
(8) Noticias, Rufino, edición del 11 de diciembre de 2001, en nota firmada por Aníbal Mario Martini.
(9) Cancela Gabriela Susana, Medios de Comunicación Escritos de la Ciudad de Rufino – Cronología evolutiva, trabajo investigativo como alumna del Instituto Superior de Profesorado Nº 19, año 1988, declaración puesta en boca de Inocencio Fernández.
(10) Noticias, Rufino, edición del 11 de diciembre de 2001.
(11) Noticias, Rufino, edición del 10 de diciembre de 1953.
(12) Noticias, Rufino, edición del 7 de diciembre de 1954.
(13) Cancela Gabriela Susana, Medios de Comunicación Escritos de la Ciudad de Rufino – Cronología evolutiva, trabajo investigativo como alumna del Instituto Superior de Profesorado Nº 19, año 1988
(14) Cancela Gabriela Susana, Medios de Comunicación Escritos de la Ciudad de Rufino – Cronología evolutiva, trabajo investigativo como alumna del Instituto Superior de Profesorado Nº 19, año 1988.
(15) Cancela Gabriela Susana, Medios de Comunicación Escritos de la Ciudad de Rufino – Cronología evolutiva, trabajo investigativo como alumna del Instituto Superior de Profesorado Nº 19, año 1988, declaración puesta en boca de Inocencio Fernández.
(16) Noticias, Rufino, edición del 27 de mayo de 1954.
(17) Noticias, Rufino, edición del 22 de septiembre de 1955.
(18) Relatos de Susana Sosa Covian, La Plata, mayo de 2005.
(19) Martín Antonio, De la Carreta al Brillante. Rufino: Historia de una Ciudad, Tomo I, Ed. All Publicity, Rosario, 1964.
(20) Propósitos, edición del 22 de julio de 1971.
(21) Propósitos, edición del 27 de julio de 1972.
(22) El Sembrador, Rufino, edición Nº 378, agosto de 1971.
(23) La Tribuna, Laboulaye, edición del 22 de julio de 1971.
(24) El Correo de Firmat, edición del 12 de agosto de 1971.
(25) Relatos de Susana Sosa Covian, La Plata, mayo de 2005.
(26) Noticias, edición del 16 de julio de 1974.
(27) Noticias, edición del 31 de diciembre de 1977.
(28) Noticias, edición del 31 de diciembre de 1977.
(29) Plaza José María, Territorio del Alba, Ed. Escuela de Artes Gráficas, Rosario, 1981.
(30) Noticias, edición del 16 de julio de 1991.
(31) Noticias, edición del 11 de diciembre de 2001.

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