Hijo de Giuseppe Alessandro y Luisa Torta, nació el 16 de marzo de 1880, en Venaria Reale, Torino, (Italia), lugar donde el rey de Italia poseía un coto de caza.
De familia de muy buena posición económica, la abandonó a los dieciocho años de edad, cuando su padre le dio a optar - a tono con la época - entre la carrera militar o la eclesiástica.
No sólo eligió la libertad, sino que con el paso de los años, renunció a una herencia importante, antes de volver a Italia y cumplir con los ritos de una sociedad que, cuanto menos, valoraba hipócrita y degradada en valores.
Tras deambular por Italia, Francia e Inglaterra, se embarcó hacia la Argentina, arribando en el año 1900.
El 11 de septiembre de 1910, contrajo matrimonio en Firmat con María Cavallín, nupcias que se realizaron “bajo la firme oposición familiar a que María se casara con ese revolucionario” (1), unión de la que nacieron Gaspar José, Aldo, Oscar Enzo, Norma Iris, y Elba Luisa.
Peluquero de oficio (2), músico por vocación (tocaba el piano), socialista por firmes convicciones revolucionarias, desde octubre de 1905 hasta 1912, AGHEM integró la Cooperadora de la Sociedad El Porvenir, de Firmat, cuyo objetivo era enseñar música y constituir una Banda de Música “para la animación y realce de los festejos”. Por esos años, también dio clases particulares de francés, lengua que dominaba con fluidez.
Fue uno de los fundadores de la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos Unione e Benevolenza, siendo secretario de su primera Comisión Directiva, y reelecto en el cargo durante los años 1910, 1912 y 1913.
Fue asimismo secretario de la Sociedad Cosmopolita de Agricultores de Firmat, y de la comisión de huelga en el movimiento agrario de 1912, desde la que informó puntualmente al diario La Capital sobre el desarrollo de la misma. También dirigió el periódico El Agricultor, que se editó en Firmat en 1912.
Cuando en julio del ´12, en plena huelga agraria, fue detenido por la policía del régimen y enviado a Rosario para que se le aplicara la Ley de Residencia y así deportarlo, además de los socialistas y los militantes del movimiento agrario, interviene su suegro gestionando su libertad, la que, una vez lograda y cual si hubiere sido una condición, lo alejó de Firmat en los próximos meses, radicándose en San Jorge, donde fue maestro de música y constituyó una orquesta con los alumnos de la escuela como integrantes, participando además en la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos Fraternidad, como Secretario de su Comisión Directiva desde el 11 de agosto del ´14 hasta el 5 de febrero del ´20.
A mediados de la década del ´20 se trasladó con su familia a Paraná, donde ejerció el comercio, radicándose finalmente en Rosario a mediados de la década del ´30.
“Fue un luchador que se metió en el movimiento agrario por la emancipación de los colonos, horrorizado de ver tantas esposas de arrendatarios parir en los carros cubiertos de heno, sin ninguna asistencia profesional y sin la más mínima profilaxis”.
“Siempre bregó contra el sojuzgamiento, la marginación y el dolor de la gente pobre, y por eso luchó tanto por las ideas socialistas”. (3)
Entre los libros que aún guarda con entrañable cariño su hija Elba, hemos podido observar Historia de la Revolución Francesa, de Jules Michelet*, en una edición impresa en Valencia en 1900; y la obra de Eliseo Reclus, El Hombre y la Tierra, otro clásico de la cultura universal, impresa en Barcelona en 1906.
* Michelet fue “el cantor de la Revolución Francesa; el más grande de los escritores republicanos”, y quien “supo relatar con inextinguible poesía los sufrimientos y las sublimidades de los humildes y los oprimidos”.
Como buen autodidacta, luchó por su superación cultural y la de sus convecinos, por lo que, al fallecer, el 23 de abril de 1955, mereció su persona, destacadas valoraciones.
La Capital señaló: “llegó a nuestro país después de recorrer varias naciones de Europa y haber atesorado una experiencia y cultura que le permitieron incorporarse con éxito a la vida de la comunidad en la que iba a contar con una segunda patria. Fue un vecino muy estimado … La cordialidad y fineza de su trato, su espíritu culto y abierto a la amistad, y la rectitud de sus procederes, le granjearon la estimación y el respeto de cuantos lo conocieron. Temperamento que gustaba de las manifestaciones artísticas, el cultivo de la música, particularmente, definía en él a una delicada e inteligente sensibilidad. Los restos del señor AGHEM serán inhumados en el cementerio de Disidentes”. (4)
Por su parte, El Correo de Firmat, afirmó: “su desaparición ha causado hondo pesar entre los que fueron amigos durante aquellos años que estuvo establecido aquí donde formó el hogar. Hombre dinámico, cultísimo”. (5)
(1) Relatos de Elba Luisa Aghem, Rosario, febrero de 2004.
(2) Bauzá Adrover Cosme, Apuntes Históricos de Villa Firmat, Ed. Uría, Rosario, 1907.
(3) Relatos de Elba Luisa Aghem, Rosario, febrero de 2004.
(4) La Capital, edición del 24 de abril de 1955.
(5) El Correo de Firmat, edición del 28 de abril de 1955.
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